El presidente de la Juventud del PRO,
Pedro Robledo, volvió a ser noticia. Esta vez no echó a 26 trabajadores,
sino que se conoció el monto que recibe por día para viajar al
exterior, tarea que lo tuvo ocupado toda la semana: estuvo a Roma y
ahora en Madrid.
Robledo cobra mil dólares
(aproximadamente 16.000 pesos) de viáticos por día.
Además, el militante no estuvo en una
audiencia privada con el Papa Francisco como dejó entrever en su cuenta
de Twitter, donde aseguró que el Santo Padre le dijo que no cree que se
viva una situación de revanchismo como en el 55. El sumo pontífice sólo
habló unos minutos en privado con el ministro de Educación, Esteban
Bullrich, mientras que a Robledo lo saludó en un pasillo, donde otras
personas hacían fila para saludarlo.
Por otra parte, el militante que saltó a
la fama por recibir un golpe en un boliche, no hace honor a su palabra.
Antes de asumir en la Subsecretaría de la Juventud dijo que no iba a
transformar el organismo en una unidad básica de Cambiemos. Sin embargo,
las imágenes de la cuenta de Twitter sólo hacen apología a las
políticas de Mauricio Macri.
El Obispo de San Isidro, Monseñor Jorge Casaretto, lanzó duras críticas al Gobierno Nacional, formulando un llamado de atención para que el Presidente Mauricio Macri cumpla con la “Pobreza 0”, prometida en campaña. El Papa Francisco, también manifestó su malestar.
El Obispo de San Isidro, Monseñor Jorge Casaretto, advirtió este domingo que el objetivo de “Pobreza 0” que se trazó el Gobierno Nacional “no puede quedar en una cosa declarativa, debe traducirse en acciones concretas”. Al llamado de atención del Obispo, se sumaron el grupo de Curas en Opción por los Pobres cercanos al Papa Francisco, y cuestionaron las políticas del Presidente Macri a quien definieron como un “desocupador serial”. La alarma, la disparó un estudio realizado por UNICEF junto a las Universidades de Salta y Oxford, donde se reveló que 3 de cada 10 niños argentinos son pobres, y el 8,4% lo son al extremo; a esta lamentable “estadística”, los curas la sufren en “el campo” junto a los que no tienen nada, y esto no es cuestión de ideología política, dejémonos de embromar, es cuestión de sensibilidad y sentido común!
La durísima carta de los Curas de mayor cercanía a los pobres, denominada “6ta. Carta al Pueblo de Dios”, en la que formulan una detallada denuncia y crítica al Gobierno Nacional, donde además puntualizan el silencio de la prensa, fue solo una parte de un mensaje unificado de la Iglesia Católica Argentina, en sintonía con el malestar y la preocupación expresada por el Santo Padre desde el Vaticano, que “sigue la situación y sabe lo que está ocurriendo”, no sólo por la gravísima problemática social por la que atraviesa Argentina, sino además por la crisis política de Brasil, donde es muy probable que la Presidente Dilma Rousseff sea destituida el próximo miércoles.
Estas fuertes críticas de la Iglesia al Gobierno Nacional que repercuten en los oídos de una opinión pública, por momentos anestesiada; de organizaciones gremiales que día a día masivamente renuevan sus planes de lucha y movilizaciones; de una oposición política que parece despertar, e intenta frenar la ola de más 150.000 trabajadores dejados en la calle con una Ley antidespidos; y un Gobierno que amenaza con vetarla, mostrándose indiferente a una sociedad mansa que en gran parte intenta simplemente sobrevivir; se producen a menos de una semana, que Monseñor Jorge Lozano manifestara a la prensa que existe en la Iglesia “preocupación por ámbitos golpeados, como la construcción, la siderurgia, el sector de vehículos y los empleados públicos”. Las declaraciones del Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, se realizaron en el marco de un encuentro con los representantes de las 5 centrales sindicales, (3 CGT y 2 CTA), donde conjuntamente con la Acción Católica y la Comisión Nacional de Paz y Justicia, respaldaron con firmeza el reclamo de los líderes sindicales al Gobierno Nacional, bajo el lema “el trabajo es sagrado”. La sintonía entre las centrales obreras y la Iglesia se dará nuevamente en Mar del Plata, entre el 21 y 23 de Mayo próximo, en el marco de la Semana Social que este año sesionará con el lema “Queremos ser nación. Necesitamos ponernos la Patria al hombro”.
El Papa Francisco se negó a recibir al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, quien le había pedido una entrevista esta semana aprovechando una visita a Italia, que tenía planificada para dictar una charla sobre el nuevo Código Civil.
El juez, según la información a la que accedió LPO, buscaba el aval del Papa a su decisión de mantener la Corte con su conformación actual hasta que asuma el próximo Presidente, pero en el Vaticano le contestaron que no sería oportuno un gesto del religioso en medio de la tensión visible que mantiene con Cristina Kirchner.
Lorenzetti esperaba un gesto de Francisco ya que el nuevo Código Civil considera la vida desde el momento de la concepción, tal como lo establecen los paradigmas de la religión católica y por lo que la Iglesia argentina ejerció una fuerte presión cuando el proyecto se trató en el Congreso.
De hecho, el propio Jorge Bergoglio intermedió ante el Gobierno de Cristina Kirchner para que se respete el derecho a la “vida”, en el sentido establecido por la Iglesia. Ese cambio en el proyecto generó un escándalo en el bloque kirchnerista, que estuvo a punto de quebrarse por la modificación, considerada una “regresión” por el ala más progresista.
La visita de Lorenzetti a Italia estaba prevista para luego de que el lunes por la mañana le avisara a sus colegas Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda que renunciaría a su nuevo mandato como presidente de la Corte debido al “cansancio moral” que padece. Ese día, el juez dictó una conferencia en la Feria del Libro y al anochecer debía partir a Roma junto a su esposa.
El viaje incluso fue confirmado a los medios por la oficina de prensa de la Corte Suprema, que hoy luego que LPO publicara la negativa del Papa a recibir a Lorenzetti, se apresuraron a afirmar que el viaje había sido cancelado. "La cancelación del viaje fue por el problema de inicios de la semana, no tuvo nada que ver lo del Papa porque nunca existió un pedido de audiencia", afirmó a LPO María Bourdin, encargada de la comunicación de Lorenzetti.
Luego Bourdin tuvo que salir a contener el impacto del desplante que sufrió el presidente de la Corte por Twitter.
El presidente del máximo tribunal vive días agitados. Ayer la Corte emitió un comunicado en el que ratificó a Lorenzetti como su presidente hasta 2019, luego que el propio magistrado anunciara su decisión de dimitir a esa posición. En el Gobierno creen que fue toda una puesta en escena, para convalidar su polémica decisión de enfrentar una nueva reelección.
La negativa del Papa a recibir a Lorenzetti se da también luego de que LPO revelara que Sergio Massa le ofreció la vicepresidencia. Se sabe que Bergoglio tiene una mala relación con el hombre de Tigre, la única figura relevante de la política argentina a la que no recibió desde que se mudó al Vaticano.
El papa Francisco cuando recibió a Carlés en el Vaticano.
La pelea por Carlés
El desplante de Francisco a Lorenzetti se da también en medio de la pelea por el pliego de Roberto Carlés, el candidato de Cristina Kirchner para reemplazar a Raúl Zaffaroni. La designación está congelada debido a la negativa de la oposición para tratarla.
En realidad, además de ser el candidato de Cristina, Carlés es también el elegido del Papa, con quien tejió una buena relación en los últimos años. Francisco en persona habría respaldado su postulación. El Gobierno confiaba en que ese vínculo terminaría aflojando a la oposición, cosa que hasta ahora no ocurrió.
Carlés estuvo en el Vaticano en marzo de este año y mantuvo una extensa charla con el Pontífice, diez días antes de que la Comisión de Acuerdos del senado se reuniera para discutir su pliego, en un encuentro que la Santa Sede permitió difundir a los medios, con foto incluida.
Ese día, el Papa, Carlés y el presidente de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, Federico Mayor, acordaron impulsar "acciones concretas" contra la pena de muerte.
Francisco les entregó una carta en la que pide la abolición de ese castigo. "La pena de muerte es inadmisible, es una ofensa a la inviolabilidad de la vida y a la dignidad de la persona”, escribió. "Para un Estado de Derecho, la pena de muerte representa un fracaso, porque lo obliga a matar en nombre de la Justicia", sentenció.
El Papa también había recibido a Carlés el año pasado, en medio de la pelea con el massismo por el nuevo Código Penal, del que el joven abogado fue principal impulsor. El religioso se encargó que trascendiera su respaldo a algunos de los puntos más polémicos de la iniciativa.
En contraposición, la relación entre Lorenzetti y Francisco fue hasta aquí formal. En enero del año pasado, el presidente de la Corte se reunió con el Papa, un encuentro que fue dado a conocer por el Centro de Información Judicial.
Cuando Jorge Bergoglio fue elegido Papa, Lorenzetti le hizo llegar una misiva. En agradecimiento, Francisco le contestó: "A Dios le hablaré de usted y del importante quehacer que desempeña y le diré que le ayude en su ardua labor, y que asista con su luz y su gracia a cuantos imparten Justicia en los distintos Tribunales de ese amado país".
"Administrar justicia es una de las más insignes tareas que el hombre puede ejercer. Ciertamente no es fácil y, a menudo, no faltan dificultades, riesgos o tentaciones. Sin embargo, no se puede perder el ánimo", le escribió Francisco en esa oportunidad, en lo que fue leído como un firme respaldo a la Corte.
Es el crecimiento la pobreza y porque Vidal
recortó 60% los bolsones de alimentos; normas de Seguridad crearían
inseguridad social
Caritas Argentina, le indico al Papa, un alza del 19,6 al 23,3% en 60 días, cifra que no desmiente una mayor suma de gente que acude a sus comedores.
Al Sumo Pontífice le molesta que Vidal no sea solidaria en distritos
bonaerenses, ya que quitó el 60% de los bolsones estatales con comida
para la contención de la indigencia, luego de reducir 20 alimentos
habituales a ocho.
También está disconforme con que Macri no colabore en la
detención de Stiuso y ampare ilícitos del presidente de Boca, Daniel
Angelici, conocido “binguero”.
Francisco teme un estallido social y que el Gobierno adopte duras medidas de represión, mediante el Protocolo
de Seguridad; manual repudiado por organizaciones de derechos humanos,
políticos en particular y todos los legisladores del FPV, a los se
agregaron por unanimidad los partidos contrarios al neoliberalismo en
rechazo a la represión y persecución.
Puntos sobresalientes de las medidas de la titular de Seguridad
Patricia Bullrich y su segundo Antonio Burzaco que regirían a partir de
la semana próxima.Oponiéndose a la Constitución que fija el derecho a la protesta, se desalojarán por la fuerza los cortes de calle, dando un plazo de cinco minutos para que los manifestantes se retiren, aún si avisaron con anterioridad fecha y lugar de protesta.Los que no cumplan con este requisito, serán dispersados de inmediato por las fuerzas sin prohibirles el uso de armas de fuego y de goma.
El Gobierno no admitirá piquetes, quemas de goma y pirotecnia. Al periodismo se lo ubicará lejos de operativos represivos, en un centro perimetral dispuesto por los uniformados, anulándoles la libertad de prensa que dicta la Ley 12.908.
Detenciones
Se amplía el poder de acción de las fuerzas de represión,
criminalizando la protesta social, facultados policías y gendarmes a
desenvolverse de incógnito, detener de inmediato (sin orden
judicial) cada vez que se interrumpa el tránsito y aislar a las personas
que considere violentas, aplicándoseles el artículo 194 del Código
Penal que prevé de dos meses a tres años de prisión.
Ante cualquier manifestación, se abrirá una breve negociación con el
ministerio o gobernante correspondiente y, si no cesa el corte,
intervendrán las fuerzas y la Justicia.Se imposibilitarán todos los
reclamos públicos por derechos laborales, alzas salariales, despidos,
entre otros. “Con el fin de disciplinar a la sociedad”, como dice el Manual.
Por orden de Macri deben liberarse las calles y sacar la política del
espacio público, quien sostuvo que logró el consenso del 80% de las
provincias. Un equivalente a un toque de queda.
El Protocolo les permite decidir la forma de desalojo, no descarta golpes, balas de goma, gas pimienta, gases lacrimógenos, camiones hidrantes, “eventualmente” balas de plomo
y sustraer a su voluntad celulares de participantes o no de una marcha.
Los que se resistan serán detenidos y puestos a disposición judicial.
Síntesis de diferencias con el gobierno de CFK
Los uniformados no podían decidir por sí un plan operativo, se
limitaban a evitar disturbios en las calles, no disgregar protestas, no
usar armas letales y respetar la labor periodística.Las postas de goma
se autorizaban solo en caso de peligro para su propia defensa física, de
manifestantes o terceras personas.
Francisco expresó ante dos referentes de movimientos sociales su
inquietud por el clima existente en el país. "Ustedes son jóvenes y no
lo han vivido", les dijo el pontífice, recordando lo sucedido tras el
golpe de Estado contra Perón
El presidente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas,
Eduardo Murúa, y el del Movimiento Helder Camara por la Paz entre las
Religiones y los Pueblos, Guillermo Robledo, se entrevistaron hace
algunos días con el papa Francisco, quien les expresó su preocupación
por lo que sucede en Argentina.
Según relataron Murúa y Robledo a la agencia oficial de noticias
Télam, durante la entrevista que se llevó a cabo en la residencia de
Santa Marta en el Vaticano el pasado 23 de febrero Francisco aseguró que
percibe "una especie de revanchismo" hacia los sectores más populares.
"Ustedes son muy jóvenes y no lo han vivido, pero esto que está
pasando en la Argentina lo veo como una especie de revanchismo hacia los
sectores populares y los trabajadores, como fue en 1955", dijo
Francisco a los dirigentes, trazando un paralelismo con lo ocurrido
después del sangriento golpe de Estado contra el presidente Juan Domingo
Perón.
Murúa y Robledo transmitieron que el Papa dijo que no ve "caminos
hacia la unión y una real situación de paz”, mientras que le preocupan
"las políticas aplicadas hoy en la Argentina que agudizan los problemas
de los pobres y de los trabajadores".
"Fue un encuentro donde nosotros brindamos un panorama general de lo
que está ocurriendo en la Argentina con las políticas de ajuste del
gobierno nacional, hablamos de los despidos en la actividad pública pero
también de lo que se estaba produciendo en la actividad privada. Y
también de nuestra mayor preocupación, que es que Argentina vuelva a una
política de endeudamiento externo como única salida", precisó Murúa.
En esa línea, según el dirigente cooperativista, hablaron con
Francisco "de todo lo que estamos viendo en la política argentina y de
la complicidad de la mayoría de la clase política y de los grandes
dirigentes sindicales que están aceptando como única salida económica lo
que propone Macri. Para nosotros esa salida es la científica, es decir,
que no tiene posibilidad de tener resultados favorables para el pueblo
argentino más allá de transformarnos en colonia".
Cuatro días antes de que el papa Francisco recibiera a Mauricio Macri
en el Vaticano, la máxima autoridad de la iglesia católica se
entrevistó con Guillermo Robledo, presidente del Movimiento Helder
Cámara por la Paz entre las Religiones y los Pueblos, y Eduardo Murúa, presidente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER) y trabajador de la metalúrgica IMPA.
Mucho se habló de los "gestos" del Papa para con el presidente
argentino y de la marcada formalidad que se observó en la reunión
protocolar entre los jefes de Estado. Teniendo en cuenta esto, y el
panorama actual de despidos en el sector público y privado, el encuentro
entre los dirigentes y Francisco toman una relevancia aún mayor.
"Hablamos más de dos horas con el papa Francisco en Santa Marta, y se
mostró muy preocupado por el salvaje ajuste en Argentina, así nos dijo
literalmente. Expresó que le hacía acordar al Revanchismo social que él
vivió en el año 55, luego de la Libertadora", dijo Murúa en comunicación
telefónica con el programa radial Nada del Otro Mundo.
La relación entre el Santo Padre y los trabajadores viene de la época
en que Jorge Bergoglio era arzobispo en el país: "Nos conocíamos hace
mucho, cuando trabajamos juntos en la recuperación de las empresas y en
medio de toda la conflictividad social que había en el país en 2002",
recordó el dirigente a Radio Universidad.
Precisamente la intención de Francisco era poder discutir con ellos
la situación a partir del nuevo gobierno de Mauricio Macri. "Encontramos
en el Papa la misma preocupación que teníamos nosotros respecto a las
situación de los despidos, al planteo de la baja del salario y el
ajuste".
Murúa contó que el Papa les llegó a adelantar cómo sería el trato que
demostraría para con el presidente en su audiencia oficial cuatro días
más tarde: "Nos enteramos antes y resultó ser lo que fue, lo que se
enteraron todos con los gestos que hizo respecto a la visita", señaló y
también agregó que Francisco ya había decidido "sólo estrechar la mano"
de los gobernadores y funcionarios que acompañaron a Macri ya que "no
entendía cuál era el motivo de esa comitiva", la cual encabezaba Juan
Manuel Urtubey.
Luego de su encuentro con el patriarca ortodoxo ruso, Krill, en el
aeropuerto “José Martí” de La Habana, el pasado 12 de febrero, donde
firmaron un documento de 30 puntos que entre otros conceptos condenan al
“terrorismo” en general, sin entrar en la desviación ideológica que
llevan adelante Estados Unidos e Israel, que utilizan el mote “islámico”
como un adjetivo calificativo de esta aberrante práctica, y tras su
gira por México, que se desplegó entre los días 12 y 16 de este mes;
donde, según un informe de la Conferencia de Episcopado Mexicano, 10.5
millones de personas participaron en total de las distintas actividades
realizadas por el Santo Padre; el Papa Francisco mantuvo una audiencia
privada en el Vaticano, que duró una hora, el pasado 23 de este mes
-sólo cuatro días antes de su encuentro con el presidente argentino-,
con Guillermo Robledo, presidente del Movimiento Helder Cámara por la
Paz entre las Religiones y los Pueblos, y Eduardo “Vasco” Murúa,
presidente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER),
trabajador de la mítica fábrica recuperada IMPA, ubicada en el barrio de
Caballito y miembro de la dirección nacional de la Confederación de
Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).
Durante el
encuentro, y según afirmó el “Vasco” Murúa, en referencia a la actual
coyuntura política que se vive en nuestro país, El Papa afirmó: “lo que
se está viviendo en Argentina es parecido a lo que sucedió en 1955”.
Recordemos
que el 16 de junio de ese año, aviones de la Armada Argentina
bombardearon la Plaza de Mayo y sus alrededores, asesinando a más de 300
civiles, en una clara acción terrorista por parte de sectores de las
fuerzas armadas, la iglesia católica y distintos partidos políticos, que
se confabularon para derrocar al gobierno democrático de Juan Perón,
acto que se concretó el 16 de septiembre de ese mismo año por parte de
los dictadores Pedro Eugenio Aramburu e Issac Rojas, que al poco tiempo
de asumir impusieron la ley Nº 4161 que prohibía nombrar a Perón y a
Evita, utilizar sus fotos, decir “peronismo”, “peronista”,
“justicialista”, “tercera posición”, y /o cantar la marcha peronista,
con la pena de encarcelamiento.
Días después este encuentro en el
Vaticano, y durante una entrevista realizada en el programa radial
Desde el barrio, que se emite por Radio Gráfica, Guillermo Robledo
indicó que tuvieron “una audiencia privada con el Papa Francisco que fue
muy rica en cuanto a su contenido”, y luego afirmó: “El Papa se mostró
muy preocupado por la situación en Argentina respecto a la actualidad
social, la represión y la política económica”. Durante ese mismo
programa de radio, tanto Robledo como Murúa coincidieron en afirmar que
el pontífice “tiene el mismo diagnóstico, la misma preocupación que
tenemos todos los argentinos y en particular los movimientos populares
por las políticas implementadas por el gobierno”.
A los cuatro
días de llevarse a cabo este encuentro con trabajadores de empresas
recuperadas argentinas, que duró una hora; el Papa Francisco, que además
de ser la representación más importante del universo católico en
nuestro planeta, se transformó en los últimos tiempos en el único líder
mundial que alza una voz distinta y alternativa a los intentos impuestos
desde una acción de guerrilla semiológica, que pretende naturalizar la
pobreza y la exclusión como una “acción inevitable” de estos tiempos,
recibió al presidente argentino Mauricio Macri y a su comitiva, en la
Biblioteca del Palacio Apostólico, donde sólo se sentaron durante
escasos veintidós minutos (convirtiéndose en la audiencia más breve que
el Pontífice mantuvo, hasta ahora, con un presidente), donde se destacó
la inmensidad de un escritorio de gruesas patas y fría y robusta madera
que los separaba, donde, a la izquierda del mismo, un hombre vestido de
blanco crecía en estatura, mientras que a la derecha, su visitante,
vestido con un costoso traje, se empequeñecía hasta que su efímera voz
resultó inaudible.
Se reunieron en Casa Rosada Alejandro Garfagnini de la organización jujeña Tupac Amaru, Emilio Pérsico del Movimiento Evita, y el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social monseñor Jorge Lozano que fueron recibidos por el Jefe de Gabinete de ministros Marcos Peña, el ministro de Interior Rogelio Frigerio y el Secretario de Culto Santiago De Estrada.
Comisión Episcopal de Pastoral Social Conferencia Episcopal Argentina 05 Febrero 2016
En el día de hoy, jueves 4 de febrero, se llevó a cabo en la Casa de Gobierno una reunión de la que participaron Alejandro Garfagnini de la organización jujeña Tupac Amaru, Emilio Pérsico del Movimiento Evita, y el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social monseñor Jorge Lozano que fueron recibidos por el Jefe de Gabinete de ministros Marcos Peña, el ministro de Interior Rogelio Frigerio y el Secretario de Culto Santiago De Estrada.
El objetivo de este encuentro fue generar un espacio de diálogo a solicitud de las organizaciones, con el fin de plantear sus preocupaciones y perspectivas sobre cuestiones referidas a la actual situación de los movimientos sociales.
Mons. Jorge Lozano: “La reunión fue muy buena, y duró casi una hora.
Es muy importante destacar el rol de los movimientos sociales en la Argentina y lo más importante de todo es que está abierto el canal de diálogo”.
Alejandro Garfagnini: “El diálogo fue muy honesto y franco, pudimos interiorizarnos de las dos miradas.
Fueron muy permeables para que trabajemos juntos.
Le agradecemos mucho a la Pastoral Social y a la Comisión Nacional Justicia y Paz la gestión para que el encuentro pudiera concretarse”.
Emilio Pérsico: “Fue una reunión muy positiva, soy muy optimista y valoro el acompañamiento de la Iglesia”.
Marcos Peña: “Priorizamos desde el Gobierno la paz social, el diálogo y la independencia de los poderes. El desafío de trabajar sin prejuicios es mutuo”.
Rogelio Frigerio: “Valoramos mucho el rol de las cooperativas en la construcción de viviendas, porque generan trabajo y realizan las viviendas a un muy buen costo”.
Ante versiones incorrectas que indicaron que monseñor Lozano había solicitado la liberación de Milagro Sala y que había realizado gestiones en ese sentido, expresamos:
1) El lunes 1 de febrero en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina se reunieron dirigentes de organizaciones sociales con monseñor Lozano y miembros de la Comisión Nacional Justicia y Paz, con vistas a preparar un encuentro a nivel nacional.
2) En esa reunión, muchas de las organizaciones manifestaron su desacuerdo con la detención de Milagro Sala. También pidieron si desde la Iglesia se podía solicitar una reunión con Marcos Peña, Jefe de Gabinete, para tener un canal de diálogo entre el Gobierno Nacional y las organizaciones.
3) Monseñor Lozano tomó esa solicitud, se comprometió a realizar el pedido de audiencia y a acompañar a dos representantes, en el caso en que la misma se concediera.
4) Dicha reunión acaba de acontecer y compartimos la información que surgió de la misma con los medios de comunicación y con la opinión pública toda.
5) El rol de monseñor Lozano en esta reunión fue la de facilitador del encuentro en tanto se desempeña como asesor de la Comisión Nacional de Justicia y Paz y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina, con el objetivo de promover caminos de diálogo.
El querido papa Pancho, nos demuestra una vez mas, que no ha dejado sus convicciones en la puerta del vaticano. Y le envía un duro mensaje a todos los católicos y Cristianos por su falta de compromiso político y su silencio ante el sufrimiento de los mas débiles. “Nosotros No podemos jugar a ser Pilatos, lavarnos las manos. No podemos. Debemos involucrarnos en la política” ®Francisco