Contra Argentina y Venezuela se ha desatado un "golpe de Estado blando",
denuncia el Centro de Militares para la Democracia Argentina (Cemida).
Es la respuesta de EE.UU. a la "manifestación de independencia al
mandamiento capitalista", asegura el grupo.
"Manipulación psicológica", "
operativos de prensa", "agresiones económicas" y "
el control por parte de organismos internacionales" son solo algunos de los instrumentos que se usan en
"el brutal ataque", alerta el Cemida a través de
un comunicado. Desde su punto de vista, el fin es "
instalar mundialmente un capitalismo liberal fundamentalista e integrista aplicado a las personas, a los países y a las sociedades en provecho de unos pocos".
No
es casual que los principales organismos internacionales ordenen abrir
los mercados, mientras los países 'líderes' que los dirigen originan
todo tipo de perjuicios a los países menores con los subsidios que
otorgan, en especial, a sus propias producciones primarias, destaca el
centro. Los "grandes emporios político-económicos" emplean la
globalización y la concesión de un poder desmesurado a las
organizaciones privadas, especialmente a las financieras, como
instrumento
para producir una caída de la independencia y del poder efectivo de Estados soberanos, insiste la organización.
El esquema tiene
"cómplices locales",
insiste el comunicado. El documento detalla que ocupan cargos tanto
dentro del Gobierno como dentro del Congreso Nacional y que van
regularmente a la Embajada de EE.UU. y viajan a Washington para "recibir
directivas y para informar en privado a sus mentores". Según el Cemida,
el intento del golpe blando se debe a la lucha por los mercados
globales y los recursos naturales estratégicos, como la energía, el
petróleo, los minerales, los ecosistemas, los alimentos y el agua
potable.
Venezuela "originó la alarma imperial",
porque "se atrevió a propugnar un socialismo del siglo XXI, por el
peligro de que ese ejemplo se propague", explica el grupo. En el caso
del Gobierno de Cristina Fernández, se dan unos
"errores imperdonables contra el sistema"
más concretos: la nacionalización de los fondos de pensiones AFJP, del
servicio de correos, de Aerolíneas Argentinas y de la petrolera
YPF que poseía la española Repsol y más
acuerdos de cooperación económica con
Rusia y
China.
La
conclusión de los militares argentinos la confirma también el
expresidente de Paraguay, Fernando Lugo. Los tentáculos "del pulpo
grande del norte" se sienten todavía en toda Latinoamérica, insistió el
exmandatario en una entrevista a '
Prensa Latina'.
Hay pruebas evidentes de la injerencia de EE.UU. en Venezuela, dirigida
a desestabilizar y golpear al proceso bolivariano, insistió.