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sábado, 23 de enero de 2016

Sturzenegger en libertad y en funciones como Presidente del Banco Central nuevamente procesado por el megacanje del 2001 y ahora quiere un nuevo Megacanje 2016


La Corte Suprema confirmó la investigación por los presuntos delitos económicos por el denominado "Megacanje", que involucra –entre otros- al actual presidente del Banco Central, Federico Adolfo Sturzenegger. El fallo significa, en los hechos, que Sturzenegger vuelve a estar procesado como "partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública". Así lo había resuelto el juez federal de primera instancia Sebastián Ramos a fines de diciembre de 2013. Esa resolución, que ahora vuelve al centro de la escena, disponía además un "embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 5 millones de pesos".
El procesamiento dictado por Ramos fue revocado por la Sala Segunda de la Cámara Federal el 5 de junio de 2014. Los camaristas Horacio Cattani, Eduardo Farah y Martín Irurzun dispusieron directamente los sobreseimientos de Sturzenegger, Carlos Federico Molina, Guillermo Eduardo Mondino, Jacobo Julio Dreizzen, Norberto Mauricio López Isnardi, Horacio Tomás Liendo, Ernesto Alberto Marcer y Jorge Amadeo Baldrich. En todos los casos, la Sala Segunda –considerada la más independiente durante el gobierno anterior- aclaró que para todos los imputados "la formación de este proceso en su contra no debe afectar el buen nombre y honor de que gozaren".
El sobreseimiento dejó en segundo plano un pedido de Sturzenegger para que la investigación por el Megacanje fuera declarada "prescripta".
El fallo fue apelado por el fiscal general Germán Moldes, uno de los impulsores de la "Marcha de los Paraguas", en la que el 18 de febrero pasado miles de personas reclamaron "justicia" ante la muerte del ex titular de la UFI Amia, Alberto Nisman.
Moldes escribió en su apelación que "el marco probatorio permite acreditar que los agentes públicos involucrados en la maniobra denominada 'Megacanje'", entre ellos Sturzenegger, "desde sus funciones actuaron de manera venal, distrayendo la atención que requería el negocio público en detrimento de su correcta instrumentación y éxito". Más aún: "En la causa hay un frondoso caudal probatorio, que demuestra con solvencia que tras una decisión de política económica del Estado, hubo una maniobra de funcionarios públicos que en nombre del Estado, favorecieron a sus amistades". Y advirtió que de confirmarse los sobreseimientos "quedarían desvinculados varios funcionarios públicos responsables de esa maniobra delictiva".
El 29 de abril pasado, la Sala Tercera de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Ana María Figueroa, anuló los sobreseimientos. Catucci sostuvo que las resoluciones judiciales "deben estar fundadas y esa garantía constitucional no fue observada en el frágil pronunciamiento atacado de desincriminación que adolece pues de una correcta evaluación". El sobreseimiento, entonces, fue "prematuro, y sin los fundamentos necesarios para llegar a ese tipo de conclusión". 
El juez Riggi sostuvo que el sobreseimiento "carece de la debida motivación exigible a los fallos judiciales". Y Ana María Figueroa lo descalificó: "Si se acepta como verdadera una conclusión, necesariamente antes deben ser expresadas las razones por las cuales se acepta tal conclusión, razones que no son otra cosa -en el proceso- que pruebas suficientes para llegar a la certeza de dicha conclusión."
Algunos de los imputados –Liendo y Molina- llevaron el caso hasta la Corte Suprema. Y el máximo tribunal, en una resolución firmada el 15 de diciembre por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, desestimó la apelación. "El recurso extraordinario, cuya denegación originó esta queja, no se dirige contra una sentencia definitiva o equiparable a tal. Por ello, se desestima la queja."
El fallo deja firme la decisión de la Cámara de Casación, que anuló los sobreseimientos y dispuso "remitir las actuaciones a su origen, previo paso por la Sala Segunda  de la Cámara Federal, para que tome nota de lo decidido, a fin de que se continúe, sin demoras, con la sustanciación del proceso". 
Así, hoy está vigente el fallo del juez Ramos. Aquel que dispuso los procesamientos y los millonarios embargos. «

Millonario negocio para los bancos
El Megacanje de bonos de la deuda pública de 2001 fue una operación financiera que el entonces flamante ministro de Economía Domingo Cavallo llevó al presidente Fernando de la Rúa. La operación, planeada por el amigo del ministro David Mulford, ex secretario del Tesoro norteamericano y vicepresidente del Credit Suisse First Boston, implicó para la Argentina un aumento de la deuda externa y para los siete bancos que participaron una ganancia de 150 millones de dólares en comisiones (20 de ellos, para Mulford).
En el juicio no se hurgó sobre la medida político-económica definida por el gobierno de la Alianza (un canje de 37 tipos de bonos cuyos vencimientos, por el momento del país, eran imposibles de cumplir por parte del Estado), sino por el supuesto beneficio –las comisiones– que en aquella colocación obtuvieron los bancos que intervinieron.
La investigación busca conocer la responsabilidad que tuvieron ex funcionarios, entre ellos Sturzenegger (ex secretario de Política Económica), en esa operación que le costó millones al Estado y le rindió también millonarias ganancias a los bancos. Sturzenegger está procesado como presunto "partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública".

viernes, 15 de enero de 2016

¡¡¡Argentina!!! Cuidado con Sturzenegger


Era secretario de Política Económica cuando con Cavallo ejecutaron un negociado que hizo perder millones de dólares al país. Sus vínculos, en la mira del juez.
A más de una década de la operación financiera que perjudicó a la Argentina en 50.000 millones de dólares, el juez federal Sebastián Ramos dictó el último jueves el procesamiento de Federico Sturzenegger y otros responsables como Domingo Cavallo por el delito de negociaciones incompatibilidades de funcionarios públicos.
En el Gobierno de Fernando De la Rúa, el actual diputado del partido deMauricio Macri juró como secretario de Política Económica de la mano del por entonces ministro de Economía, Ricardo López Murphy. Y un mes antes de la crisis que terminó con el abandono del radical de la presidencia de la República con muertes y represión, el 20 de noviembre de 2001, Sturzenegger presentó su renuncia a Cavallo, quien había llegado a "salvar" al país.
David Mulford, banquero de los Estados Unidos, inyectó entre los funcionarios argentinos la necesidad de hacer cambios de bonos de deuda soberana pero pagando altas comisiones y favoreciendo a los propietarios de los mismos. Sturzenegger es un conocedor delestablishment financiera norteamericano ya que dedicó muchos años a trabajar y estudiar allá.
Como integrante del staff económico, en varias ocasiones viajó a Washington para buscar soluciones al  ahogo financiero de las cuentas públicas. La historia indica que prestó servicios en el Fondo Monetario Internacional durante los años 1993, 1994, 2003, 2004 y 2005, por lo que conocía del tratamiento de este tipo de negociaciones.
Por aquellos días escribió un ensayo que terminó en formato de libro bautizado "Dollarization" y que presumía convertirse –sin éxito- en una guía para los países latinoamericanos.
Federico nació en Rufino, Santa Fe, el 11 de febrero de 1966 y luego de licenciarse en Economía en la Universidad de La Plata, realizó un doctorado en el MIT, una universidad privada en el estado norteamericano de Massachusetts.
A diferencia de los monetaristas educados bajo la influencia de la escuela de los "Chicago´s Boys", Sturzenneger terminó de fraguar su plataformaultraliberal que busca reducir al mínimo la presencia del Estado en las tomas de decisiones en la política y la economía en post de predominancia del mercado económico.
La postal remite a la casa familiar en City Bell, provincia de Buenos Aires.Papá Adolfo (Sturzenegger) juega el tenis en la cancha de polvo de ladrillo con un amigo cuando en ese momento aparece Federico y hace un comentario sobre el diputado-procesado: "¡este Fede hará historia!".
Ahora está en expedientes judiciales junto a Jorge Baldrich, Julio Dreizzen, Horacio Tomás Liendo, Norberto López Isnardi, Ernesto Marcer, Carlos Molina y Guillermo Mondino.
La "autonomía" que tuvo en el Banco Ciudad hizo que más de un observador del Palacio Bolívar terminase enfrentado con él. La influencia de su cuñado y el de una mujer cuyo apellido sería Caballero configuraron un halo de sospecha en ese círculo de acción.
Sus conexiones a través de la Fundación Novum Millenium son una clave para entender desde el pasado el presente del diputado y su economía personal actual. El "think tank" preparó políticas aplicadas por el "Mingo" y el padre de Federico, Adolfo, era el titular de la organización.
Una veintena de empresas –principalmente de servicios públicos y que debían estar reguladas en parte por el Estado- colaboraban con fondos frescos. Incluso tuvo a Elisa Carrio en varios paneles de seminarios organizados por esta fundación.
En el currículum vitae del diputado redactado en inglés sobresale su oferta para hacer consultoría a "corporaciones" en materia de asuntos antimonopólicos, panoramas económicos y estrategia.
En la Justicia este tipo de información es la que inquieta ya que el juez Ramos se pregunta cómo puede ser que, en este caso, una persona bien educada pudo permitir el avance de un negocio que jugaría en contra de las cuentas de un país endeble. Su paso por el FMI, la Fundación Novum Millenium, los asesoramientos a "corporaciones" y trabajos para el Banco de Inglaterra, entre otros, generan dudas.
Fue empleado de Repsol-YPF entre 1995 y 1998 ocupando la jefatura del departamento de Economía de la empresa y así observando el proceso de toma de control de la compañía por parte de los capitales españoles.

Recientemente, Sturzenegger reclamó una suba en las tarifas para las distribuidoras de energía y una devaluación del 40 por ciento. Un mensaje diferente daba años atrás en un encuentro con el embajador italiano Iannuzi y representantes de empresas de capitales europeos.Junto a Daniel Marx solicitaban que sigan invirtiendo en la Argentina y el adelanto de pago de impuestos. Otra postal.

miércoles, 13 de enero de 2016

Corte Suprema ratificó procesamiento a Sturzenegger por estafa del Megacanje I y ahora viene por el Megacanje II


a Corte Suprema de Justicia ratificó el procesamiento del presidente del Banco Central puesto por el presidente Mauricio Macri, Federico Adolfo Sturzenegger en la causa por delitos económicos en el denominado Megacanje.
La imputación es la de “partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública”. La misma que había resuelto el juez federal de primera instancia Sebastián Ramos a fines de diciembre de 2013 y que fue revocada por la Sala Segunda de la Cámara Federal en junio de 2014.
La decisión del juez Ramos incluía un “embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de cinco millones de pesos”.
En tanto los camaristas Horacio Cattani, Eduardo Farah y Martín Irurzun de la cámara federal dispusieron en la revocatoria del fallo inicial, el sobreseimiento de Sturzenegger, así como de Carlos Federico Molina, Guillermo Eduardo Mondino, Jacobo Julio Dreizzen, Norberto Mauricio López Isnardi, Horacio Tomás Liendo, Ernesto Alberto Marcer y Jorge Amadeo Baldrich.
Ese fallo fue apelado por el fiscal general Germán Moldes, uno de los impulsores de la insólita Marcha de los Paraguas, en la que miles de personas impulsadas por funcionarios judiciales (muchos de ellos encargados de impartir justicia) reclamaron justicia ante la muerte del ex titular de la UFI AMIA, Alberto Nisman.
Moldes escribió en su apelación que “en la causa hay un frondoso caudal probatorio, que demuestra con solvencia que tras una decisión de política económica del Estado, hubo una maniobra de funcionarios públicos que en nombre del Estado, favorecieron a sus amistades”. Además advirtió que de confirmarse los sobreseimientos “quedarían desvinculados varios funcionarios públicos responsables de esa maniobra delictiva”.
El 29 de abril pasado, la Sala Tercera de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Ana María Figueroa, anuló los sobreseimientos. Catucci sostuvo que las resoluciones judiciales “deben estar fundadas y esa garantía constitucional no fue observada en el frágil pronunciamiento atacado de desincriminación que adolece pues de una correcta evaluación”. El sobreseimiento, entonces, fue “prematuro, y sin los fundamentos necesarios para llegar a ese tipo de conclusión”, decía el documento.
Algunos de los imputados –Liendo y Molina- llevaron el caso hasta la Corte Suprema. Y el máximo tribunal, en una resolución firmada el 15 de diciembre por los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, desestimó la apelación. “El recurso extraordinario, cuya denegación originó esta queja, no se dirige contra una sentencia definitiva o equiparable a tal. Por ello, se desestima la queja.”
El fallo deja firme la decisión de la Cámara de Casación, que anuló los sobreseimientos y dispuso “remitir las actuaciones a su origen, previo paso por la Sala Segunda de la Cámara Federal, para que tome nota de lo decidido, a fin de que se continúe, sin demoras, con la sustanciación del proceso”.
Así, hoy está vigente el fallo del juez de primera instancia, aquel que dispuso los procesamientos y los millonarios embargos.

EN QUE CONSISTIÓ EL MEGACANJE
El Megacanje de bonos de la deuda pública de 2001 fue una operación financiera que el entonces flamante ministro de Economía Domingo Cavallo llevó al presidente Fernando de la Rúa. La operación, planeada por el amigo del ministro David Mulford, ex secretario del Tesoro norteamericano y vicepresidente del Credit Suisse First Boston, implicó para la Argentina un aumento de la deuda externa y para los siete bancos que participaron una ganancia de 150 millones de dólares en comisiones (20 de ellos, para Mulford).
En el juicio no se hurgó sobre la medida político-económica definida por el gobierno de la Alianza (un canje de 37 tipos de bonos cuyos vencimientos, por el momento del país, eran imposibles de cumplir por parte del Estado), sino por el supuesto beneficio –las comisiones– que en aquella colocación obtuvieron los bancos que intervinieron.
La investigación busca conocer la responsabilidad que tuvieron ex funcionarios, entre ellos Sturzenegger (ex secretario de Política Económica), en esa operación que le costó millones al Estado y le rindió también millonarias ganancias a los bancos. Sturzenegger está procesado como presunto “partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública”.

lunes, 4 de enero de 2016

Otra gran estafa argentina: MEGACANJE II

Prat-Gay y Sturzenegger conforman parte de la ceocracia que gerencia la Argentina en representación de la usura internacional.
El megacanje II. Mauricio Macri realiza una millonaria operación financiera que aumenta escandalósamente la deuda pública argentina que pagarán son sangre sudor y lágrimas la clase media y los pobres.
Por Alfredo Zaiat. El megacanje II. Mauricio Macri realiza una millonaria operación financiera que aumenta escandalósamente la deuda pública argentina que pagarán son sangre sudor y lágrimas la clase media y los pobres. El Banco Central recibirá del Tesoro Nacional una serie de bonos con tasas de hasta el 7,875 por ciento anual por Letras Intransferibles a casi el cero por ciento. Los nuevos títulos de deuda serán luego entregados a bancos internacionales. El megacanje involucra 16.099 millones de dólares en una primera etapa con posibilidad de llegar a casi 65 mil millones.
El gobierno de Mauricio Macri ha concretado mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia un megacanje de deuda que implicará un aumento sustancial en la carga de intereses en el Presupuesto Nacional. La operación liderada por el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, involucra 16.099 millones de dólares. Con un fuerte aumento de la tasa de interés y una quita del capital del 15 por ciento, la emisión de bonos será por 13.697 millones de dólares y los servicios de deuda subirán con los nuevos papeles en 9141 millones de dólares durante todo el período de duración que va de 6 a 11 años. Sturzenegger entiende de megacanjes y el consiguiente incremento de deuda e intereses (ver recuadro). Además del aumento de los servicios de la deuda por el alza de la tasa de interés, este megacenaje convierte una deuda intra sector público no exigible en otra que sí lo será en manos del sector privado. El trueque de papeles de deuda fue dispuesto por un DNU del 22 de diciembre pasado que derogó un artículo de la ley de Presupuesto 2016. La operación financiera tiene como protagonistas al Tesoro Nacional y al Banco Central, con la ansiosa expectativa de un grupo de bancos internacionales y locales de regresar a los buenos tiempos de los noventa con emisiones de títulos, ingeniería financiera de reestructuraciones y préstamos con garantías, comisiones abultadas y el juego especulativo con bonos de deuda pública. Esa transacción sólo sería el primer paso del megacanje que podría sumar otros 48.387 millones de dólares, para totalizar 64.486 millones de dólares, que Prat-Gay redondeó en 65 mil millones en su primera conferencia de prensa. Con esta operación impactante por el monto involucrado y otras medidas de regulación monetaria y financiera instrumentadas en menos de un mes, el Banco Central ha vuelto a responder a los intereses de los históricos actores económicos que se han arrogado ser dueños de esa entidad: los banqueros (ver nota aparte).
En el megacanje II de Sturzenegger y Prat-Gay participa el Tesoro Nacional y el Banco Central, con un grupo de bancos internacionales expectante para recoger beneficios: HSBC, JP Morgan, Deutsche Bank, Citibank y Goldman Sachs. La operación financiera tiene los siguientes pasos:
1. El trueque de dos Letras Intransferibles emitidas por el Tesoro Nacional recibidas por el Banco Central en 2006 y 2010, por tres bonos denominados Bonar, con diferentes fechas de vencimientos (2022, 2025 y 2027). Inicialmente esas Letras a 10 años de plazo fueron entregadas a cambio de dólares de reservas del Banco Central.
2. Esos dólares fueron utilizados por el Tesoro para cancelar la deuda con el FMI (9530 millones el 3 de enero de 2006) y pagar vencimiento de deuda con acreedores privados (2187 y 4382 millones, emisión de Letras formalizada el 1 de marzo de 2010). En total suma 16.099 millones de dólares.
3. En el Presupuesto 2016 estaba previsto la refinanciación del vencimiento de esa primera Letra por otra de igual característica. El DNU derogó el artículo (52) que la autorizaba.
4. Quedó libre así el camino para que esas Letras en poder del Banco Central fueran canjeadas al Tesoro por bonos con una quita del 15 por ciento en el capital, mientras que la tasa de interés sube de casi cero por ciento a 7,75 y 7,875 por ciento anual. Por un lado quita y por otro lado alza de la tasa de interés es la forma de distribuir el costo de la operación entre el BC y el Tesoro, aunque el saldo final resulta desventajoso para el último.
5. Los nuevos bonos serán entregados en garantía a esos grandes bancos internacionales por un préstamo a la entidad monetaria. El monto sería de 5000 a 10.000 millones de dólares.
6. Esos bancos cobrarán una tasa de interés por esa operación denominada “repo” en el mundo de las finanzas.
7. Los dólares de ese crédito sumarán al stock de reservas del Banco Central, y en caso de no devolverlos, las entidades prestatarias se quedarán con los bonos.
El argumento del Banco Central para justificar este megacanje oneroso para el fisco nacional (“un mejoramiento de condiciones a cargo del Tesoro Nacional”, se indica en el DNU) es que de ese modo reparará la calidad de su balance. Las Letras eran intransferibles, o sea no podían venderse en el mercado financiero, y devengaban una muy baja tasa de interés (Libor anual (1,5950 por ciento) menos 1 punto porcentual). En cambio, los nuevos bonos se podrán comercializar en el mercado y la tasa de interés será de 7,75 por ciento anual (Bonar 2022) y de 7,875 por ciento anual (los otros dos títulos). Estas dos cualidades es la que permitirá ejecutar la operación financiera con los bancos internacionales: los papeles de deuda tendrán cotización de mercado y entonces se podrán transar, además con una atractiva tasa de interés en dólares. Así una deuda pública (las Letras) no exigible de pago (la relación deudor-acreedor es entre organismos públicos lo que facilita una permanente refinanciación) pasará a serlo con los bonos (el acreedor privado, en cambio, busca lógicamente cobrar capital e intereses).

El costo

Las Letras Intransferibles devengan una muy baja tasa de interés y constituyen un activo intra sector público, o sea que la negociación por las condiciones (plazos y tasas) son muy fáciles de definir, como quedó demostrado cuando se emitieron y ahora con el megacanje II de Sturzenegger y Prat-Gay. La intervención de bancos internacionales incorpora un actor privado cuyo objetivo es la maximización de la ganancia (comisiones y tasas de interés). A partir de entonces la negociación incluirá condiciones de repago del crédito, que en general son de ajuste fiscal para asegurarse los recursos de cobro, como se sabe en base a las experiencias argentina en los noventa, de los países europeos muy endeudados y de Brasil en este año.
El megacanje de Letras por 16.099 millones de dólares por bonos por 13.697 millones de dólares (quita del 15 por ciento del capital) fue distribuido en las siguientes emisiones:
– Bonar 2022 con una tasa de 7,75 por ciento por 4497 millones de dólares.
– Bonar 2025 con una tasa de 7,875 por ciento por 4510 millones de dólares.
– Bonar 2027 con una tasa de 7,875 por ciento por 4690 millones de dólares.
La diferencia entre las tasas de las Letras (0,15950 por ciento anual) y los nuevos bonos es una carga adicional para el fisco nacional. Ese costo suma 9141 millones de dólares en total. El monto surge de calcular la brecha entre esas dos tasas por los años de duración de cada bono. Por ejemplo con el Bonar 2022, los servicios de la deuda que se suman al presupuesto nacional será el equivalente a 337 millones de dólares por año en cada uno de los próximos seis. En total, 2024 millones de dólares. Con el Bonar 2025, 3134 millones en nueve años, y con el Bonar 2027, 3983 millones en once años.
Este aumento del costo del endeudamiento público debilita la solvencia inter temporal de las cuentas públicas con el argumento de la calidad patrimonial del Banco Central. En realidad, el nuevo megacanje encubre la estrategia de facilitar el acceso al crédito en el mercado de capitales internacional y, a la vez, de contar con más títulos públicos en dólares en manos de la entidad monetaria para intervenir en la plaza cambiaria en caso de corridas contra el peso. Así lo revela un comunicado del Ministerio de Hacienda y Finanzas del miércoles pasado: “mediante la instrumentación de este canje se ha dotado a la Autoridad Monetaria de instrumentos que aportarán mayor liquidez a su cartera de activos, mejorando así sus posibilidades de hacer operaciones de mercado abierto”.

Gasto público

Durante muchos años el rubro intereses de la deuda en el Presupuesto Nacional era evaluado con especial dedicación en las consultoras de la city porque orientaba acerca de cuál iba a ser la magnitud del ajuste fiscal exigido por la banca acreedora para aceptar la refinanciación de la deuda, con la esmerada auditoria del Fondo Monetario Internacional. Los vencimientos de capital no es una cuenta inquietante para los acreedores privados porque el objetivo que tiene con la deuda es su refinanciación. La clave de su negocio es cobrar los intereses cada año de una deuda incremental.
Los requerimientos de política económica trasmitidos a los gobiernos es definir entonces una estructura de gastos e ingresos (presupuesto nacional) que garantice el pago de los intereses. Cuanto más elevado es el monto a desembolsar por los servicios de la deuda, más importante debe ser el ajuste fiscal. Así fue durante la década del noventa hasta el estallido de la convertibilidad en 2001, cuando los intereses de la deuda pública eran equivalente al 22,4 por ciento del total del gasto público y equivalían al 4,1 por ciento del Producto Interno Bruto, según el presupuesto de ese año que se puede consultar en la página web del Ministerio de Hacienda y Finanzas (Secretaría de Hacienda, Oficina Nacional de Presupuesto).
El posterior default y el inmenso esfuerzo social del desendeudamiento durante los gobiernos kirchneristas (145 mil millones de dólares con acreedores privados y organismos multilaterales) disminuyó esa carga a apenas el 7,7 por ciento del gasto público y al 2,0 por ciento del PIB en 2015. Este último indicador había descendido a 1,3 por ciento en 2013, creciendo en los años siguientes por el cierre de conflictos externos con el Club de París, los juicios perdidos en el tribunal parcial del Banco Mundial (Ciadi) y la expropiación de las acciones de YPF en manos de la española Repsol.
El servicio de la deuda en 2015 sumó 96.217 millones de pesos del gasto público (el mencionado 7,7 por ciento del total), según el Presupuesto aprobado en el Congreso, pero concentrada la deuda en el sector público (la deuda en manos privada equivale a apenas el 12 por ciento del PIB). Este megacanje significa en promedio de la duración de los nuevos bonos unos 1056 millones de dólares anuales más de intereses, que equivale a 14.784 millones de pesos a un tipo de cambio de 14 pesos por dólar. Ese monto en pesos implica un 15 por ciento más de gasto en intereses presupuestado en 2015. Además que se abrirá la puerta a que esos papeles terminen en manos de acreedores privados.

Más Letras

En el informe del BCRA “Objetivos y planes respecto del desarrollo de la política monetaria, cambiaria, financiera y crediticia para 2016”, difundido el último día del año pasado, revela el objetivo del megacanje II. Afirma que “se trata de una sustitución de activos completamente ilíquidos por otros que pueden ser negociados en los mercados financieros”, y “de este modo, el Banco Central fortalece el instrumental disponible para la implementación de sus políticas monetaria y cambiaria”. Además destaca que el ingreso a su balance de esos bonos a cambio de las Letras Intransferibles “implican una importante mejora en la hoja de balance del Banco Central”.
En base a esas definiciones, es posible que esta operación financiera haya sido la primera etapa. El balance del Banco Central contabiliza otras Letras Intransferibles correspondientes a 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015 por el Fondo del Desendeudamiento Argentino y la cancelación de servicios de deuda con organismos internacionales, por un total de 48.387 millones de dólares.
En condiciones similares al reciente trueque (quita de capital, tasas de interés y plazos), en caso de efectivizarse otras etapas sucesivas por el monto de esas Letras, los intereses que devengarían los nuevos bonos sumarían otros 27.497 millones de dólares. Es probable el avance en esa dirección porque en los considerandos del DNU que habilitó el megacanje II se lo justificó con que la suscripción de esas Letras por parte del Banco Central habían violando el artículo 19, inciso a), de su Carta Orgánica aprobada por la Ley N 24.144 y sus modificatorias, que “establece la prohibición de dicha entidad para conceder préstamos al Gobierno Nacional, con excepción de los adelantos transitorios específicamente descriptos en el Artículo 20 de la citada Carta Orgánica”.
Entonces si el megacanje II de Sturzenegger y Prat-Gay se completa por el total de 65 mil millones de dólares en iguales condiciones de quita de capital, tasas y plazos, los servicios de deuda adicionales en casi nueve años (el período promedio de los bonos emitidos) totalizarían 36.638 millones de dólares. Una carga excepcional sobre el presupuesto nacional con la excusa de mejorar la calidad del balance del Banco Central, cuando en realidad se trata de una inmensa operación financiera de incremento de la carga de los servicios de la deuda pública definida por un DNU sin ningún tipo de control del Congreso. Así el gobierno de Mauricio Macri ha empezado a aprovechar el extraordinario esfuerzo social del desendeudamiento con el sector privado de los gobiernos kirchneristas, iniciando un nuevo ciclo de negocios con la banca internacional.
Fuente: Página12

¡¡¡ATENCIÓN EL ELEFANTE SE LLAMA MEGACANJE, DIFUNDILO !!!

NO DEJES QUE NOS ENGAÑEN, DIFUNDELO, COMPARTELO, QUE TODOS LO SEPAN ...
fachatosta
Mientras los medios concentrados focalizaron en temas “de conversación obligatoria” en un variopinto muestrario, que arrancó con quien o quienes se acostaban con Pampita, o quien o quienes le adornaba la frente con sendos cuernos causales de llantos iras defensas y ataques de cualquiera que se creía con derecho a opinar, que eran todos.
Se fué moviendo la atención hacia las peripecias jurídicas de Moria Casan en Paraguay, hasta desembocar en un acto de osadía admirable, a la suelta de los tres chanchitos con la consiguiente cacería del lobo y su soplido mortal que hasta ahora no ha conseguido derribar ni siquiera la casita de paja. Es mas, todavía no consiguió siquiera localizarla.
No obstante, mientras estos cuentos infantiles se despliegan en Ultra-Ultra HD delante de nuestros ojos, el presidente en sus escasos dias de gestión, aún sumando sus plácidos dias de vacaciones, con Cancha de Golf y Papa Noel exclusivo, ocurrieron un fárrago de cosas trágicas para el país y las instituciones. Todas y cada una POR DECRETO. Como siempre fué su estilo de “Gobierno”
No obstante estirando el límite de la tolerancia democrática de cualquier Argentino, Macri levanta la apuesta y firma otro decreto. Para usar una analogía. diré que El decreto autoriza al zorro, procesado por comer gallinas a ingresar libremente al gallinero para organizar un poco “la pesada herencia”
En lo particular, creo que el presidente está excediendo todo límite, no sólo constitucional, síno de ética pública.
Ha conseguido que en 25 dias de presidencia, perdieramos toda capacidad de asombro.
Como dijo Adolfo Castello en plena crisis Neoliberal de 2000
“Si usted ahora entra a su baño y hay un caballo, no se asombre, usted no está delirando, no corra al Psiquiatra. Porque el caballo está ahí, estamos en un momento en el que absolutamente cualquier cosa es posible”