María Eugenia Vidal se aumentó el sueldo a $525.000 mensuales
Según el Decreto 1278 del 12 de Octubre de este año, la remuneración de un ministro bonaerense es de $437.500 y el de un subsecretario, $350.000. Aquí, el decreto completo que extrañamente no aparece publicado en sitios oficiales de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires ¿Por qué el decreto fue secreto?
Según el Decreto 1278 del pasado 12 de Octubre al cual tuvo acceso Agencia El Vigía, la gobernadora María Eugenia Vidal aumentó sus ingresos a $525.000 mensuales, ya que se asigna 30 mil módulos y en el decreto se establece que el valor de cada módulo es de $17,50.
Según el mismo decreto refrendado por el ministro de Economía, Hernán Lacunza, el Ministro de Coordinación y Gestión Pública, Roberto Gigante y la propia gobernadora, desde Septiembre un ministro bonaerense, al igual que un secretario de Estado, perciben 25 mil módulos, es decir, $437.500 mensuales.
Un subsecretario -en tanto- cobra mensualmente 20 mil módulos, lo que representa una remuneración mensual de $350.000.
Además, según el artículo 4º, recibirán "un 20% no remunerativo del monto resultante del mencionado cálculo"
Aquí el decreto completo que extrañamente fue secreto, ya que no aparece publicado en sitios oficiales de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
¿Por qué el decreto fue secreto? Su texto no está en el boletín oficial ni ningún sitio de la gobernación. Al ser secreto, da la sensación de ser un ingreso encubierto para funcionarios. Los decretos deben ser públicos. Secreto, hasta hoy. Es un decreto confuso donde lo único probado es que la gobernadora percibe $525.000. Ella deberá explicar para qué fin.
María Eugenia Vidal se aumentó el sueldo a $525.000 mensuales
Según el Decreto 1278 del 12 de Octubre de este año, la remuneración de un ministro bonaerense es de $437.500 y el de un subsecretario, $350.000. Aquí, el decreto completo que extrañamente no aparece publicado en sitios oficiales de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires ¿Por qué el decreto fue secreto?
Según el Decreto 1278 del pasado 12 de Octubre al cual tuvo acceso Agencia El Vigía, la gobernadora María Eugenia Vidal aumentó sus ingresos a $525.000 mensuales, ya que se asigna 30 mil módulos y en el decreto se establece que el valor de cada módulo es de $17,50.
Según el mismo decreto refrendado por el ministro de Economía, Hernán Lacunza, el Ministro de Coordinación y Gestión Pública, Roberto Gigante y la propia gobernadora, desde Septiembre un ministro bonaerense, al igual que un secretario de Estado, perciben 25 mil módulos, es decir, $437.500 mensuales.
Un subsecretario -en tanto- cobra mensualmente 20 mil módulos, lo que representa una remuneración mensual de $350.000.
Además, según el artículo 4º, recibirán "un 20% no remunerativo del monto resultante del mencionado cálculo"
Aquí el decreto completo que extrañamente fue secreto, ya que no aparece publicado en sitios oficiales de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
¿Por qué el decreto fue secreto? Su texto no está en el boletín oficial ni ningún sitio de la gobernación. Al ser secreto, da la sensación de ser un ingreso encubierto para funcionarios. Los decretos deben ser públicos. Secreto, hasta hoy. Es un decreto confuso donde lo único probado es que la gobernadora percibe $525.000. Ella deberá explicar para qué fin.
La negociación del gobierno con los fondos buitre corrió por dos carriles paralelos.
Por un lado, el secretario de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, se sentó en
reuniones formales con Elliott Management, Aurelius Capital Management y
los holdouts, y, por el otro, toda una agenda de negociaciones con
emisarios políticos, lobbyistas y banqueros que establecieron las
condiciones encubiertas del acuerdo.
El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, y el precandidato a
presidente de los EE UU, Marco Rubio, son los alfiles elegidos por
Singer para obligar a la Argentina a pagar.
A la hora de la negociación, el dinero de Wall Street fue más importante
que la capacidad de negociación en el juzgado de Thomas Griesa y en la
mesa del mediador Daniel Pollack. Paul Singer, titular del principal
fondo buitre que litiga contra la República Argentina, movió sus
contactos desde Manhattan hacia Washington y de allí a Jerusalem para
mover las fichas de sus aliados políticos a los fines de alinear sus dos
intereses: cobrar la extraordinaria cifra de 1200% de rentabilidad y
alinear el tablero geopolítico contra los demócratas y contra Irán en
Medio Oriente.
Uno de los principales alfiles de Singer, un miembro prominente de la
comunidad judía en EE UU, es Benyamin Netanyahu, primer ministro
israelí, ya que financió su campaña a través de varios superPACs contra
Irán.
El legislador Gustavo Vera, perteneciente a la agrupación La Alameda,
explicó que uno de los intereses del establishment financiero en los
Estados Unidos es reactivar el complejo militar-industrial, para lo cual
necesitan continuar con las guerras en Medio Oriente.
"Es público que Singer entregó dinero a Netanyahu y que financia a Marco
Rubio, a Ted Cruz y al partido Republicano en general. Ellos necesitan
que se caiga el acuerdo con Irán, y que el mundo tenga una política más
hostil hacia Medio Oriente, porque significaría que la política más
pacifista de Obama de negociar con los iraníes, que se extiende a lo que
el Papa hizo para frenar la invasión en Siria, es un fracaso."
El premier israelí se reunió por primera vez con el actual presidente de
los argentinos el 18 de junio de 2014, a dos días de que la Corte
Suprema devolviera a Griesa el litigio con los fondos buitre para que
bloqueara el pago a los bonistas del canje.
Netanyahu hizo hincapié, en esa reunión, en la necesidad de derogar el
acuerdo con Irán y el pago de la sentencia con un 1600% de ganancias.
"Todavía estamos asumiendo el fallo. Entiendo que el gobierno se va a
sentar a negociar con Griesa para buscar la mejor solución. Sería muy
malo para el país, que ya tiene problemas graves como la inflación,
volver a caer en default", le contestó Macri.
Al día siguiente proclamó ante las cámaras de televisión que "ahora hay
que ir, sentarse en el tribunal de Griesa y lo que él termine diciendo,
hay que hacerlo. Ahora ya nos ejecutaron. Tenemos que ir y pagar."
El 21 de enero, en el marco del Foro de Davos, Macri se reunió por
segunda vez con Netanyahu, luego de haber desactivado el llamado pacto
con Irán. Para Macri, el encuentro fue de extrema prioridad, a tal punto
de que lo realizó antes de encontrarse con el vicepresidente de los
Estados Unidos, Joe Biden.
Netanyahu, junto con el candidato a presidente de los EE UU por el
partido Republicano, Marco Rubio, fueron negociadores cruciales del
acuerdo buitre y del cambio de la orientación exterior.
De acuerdo a fuentes consultadas por Tiempo, algunos representantes de
ambos líderes terciaron en la negociación para alcanzar un acuerdo que
permita a la Argentina conseguir acceso al crédito pagándoles a los
buitres, y manifestando una política que defienda los intereses de EE UU
e Israel en Medio Oriente a cambio.
El lobby llega al propio gobierno macrista, dado que Patricia Bullrich y
Laura Alonso pertenecen a la ONG Vital Voices, financiada por el propio
Singer.
Quizás por esto el periodista de la BBC de Londres, Greg Palace,
consideró que "Hillary Clinton, como Secretaria de Estado, intentó
frenar el acto predatorio de Singer, pero este respondió utilizando su
dinero para ayudar a elegir a un nuevo Presidente en la Argentina que
salte a su llamado y le pague miles de millones".
El legislador agregó que "Singer no quería sólo un acuerdo económico,
sino imponer condiciones políticas. Quería que la Argentina se
convirtiera en una agencia de propaganda del Likud (Partido del premier
Israelí) y eventualmente de los Republicanos". En este sentido, agregó
que "lo de Rubio es bochornoso: fue a presentarse en el Departamento de
Estado para exigir sanciones a la Argentina por no pagar a buitres y por
no cooperar militarmente".
El secretario del Tesoro de EE UU, Jack Lew, también dio gestos
favorables hacia la gestión de Macri cuando se reunió en la Cumbre del
G-20 en China.
Lew destacó "los continuos esfuerzos de la Argentina para resolver esta
larga disputa", y condicionó el otorgamiento de avales y créditos por
parte de los organismos multilaterales de crédito, como el Fondo
Monetario, el Banco Mundial o el BID al avance en las negociaciones.
Los bancos internacionales son la tercera pata del acuerdo, porque se
han convertido en los garantes del endeudamiento necesario que permitirá
que el gobierno le pague a los fondos buitre al contado. Los bancos que
apoyarían la emisión de títulos serán prácticamente los mismos que
accedieron al préstamo garantizado (conocido como repo) al Banco Central
de la Argentina (BCRA) por U$S 5000 millones: JP Morgan, Deutsche Bank,
HSBC, BBVA, Citi y UBS.
Los dos primeros tienen un triple objetivo: por un lado, destrabar los
litigios pendientes en las cortes neoyorquinas, en los que los buitres
los acusan de colaborar en la emisión de Bonar 2024 de abril de 2015.
Por otro lado, quieren cobrar las abundantes comisiones, de entre U$S
200 y U$S 300 millones más la ganancia de capital, y en tercer lugar
comenzar una comunidad de negocios con el secretario de Finanzas.
Caputo, y el ministro de Hacienda, Prat Gay, que trabajaron en dichos
bancos de inversión, con el objetivo de aprovechar una nueva fase de
endeudamiento.
Las consecuencias geopolíticas y de endeudamiento de la Argentina no están aisladas.
En un contexto en que la Reseva Federal de Estados Unidos comienza a
subir las tasa de interés, y los países emergentes experimentan salidas
de capitales, el gobierno de Mauricio Macri necesita cada vez más ser
considerado como el mejor alumno por EE UU y el Fondo Monetario, para
conseguir tasas accesibles en el mercado financiero para avanzar hacia
un megaendeudamiento.