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lunes, 30 de noviembre de 2015

FRAUDE: LES FUNCIONÓ EL GOLPE MEDIÁTICO MONTADO POR CLARÍN

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Ante esas denuncias, de Daniel Kozigian, que se deben presentar ante la CNE desde el lunes 30 de noviembre, algunos bravos compañeros se dedicaron a la campaña de desprestigio contra el denunciante, a sospechar, a parlotear sobre las declaraciones (por demás endebles y rarísimas) de Tullio, que ya desapareció de los radares.
Por Roberto Mero*
Latinoamérica Piensa
28 Noviembre 2015
Cacareando sobre un palo, como un gallo mañanero, la banda de Mauricio Macri debe observar con curiosidad la pasividad que le dará el título de Presidente.
Le funcionó el golpe mediático montado por Clarín.
Le funcionó el pánico provocado dentro del Gobierno.
Y le funcionó también la apabullante soledad de un Pueblo que parece aceptar que le hayan birlado la victoria por un jueguito de planillas que lo estarían dando vencedor a Scioli por un 0,4%.
Pongámoslo en claro: si esa diferencia hubiese sido contra Cambiemos, los macristas ya hubiesen salido a la calle dispuestos a todo.
Pero la diferencia es a favor de Scioli, recomendándose un silencio vergonzante en los medios, anuncios de aceptación aberrantes en nombre de la “paz social”, comodidad sospechosa de esperar la vuelta de Cristina para 2019.
A casita y a soportar en la vergüenza, en suma.
¡Ilusiones del viejo y de la vieja, como cantaba Gardel!
No haber defendido el voto le abre al macrismo la confianza de poder desplegar la ilegalidad sin que nadie se mueva.
No haber puesto en claro quién ganó o quién perdió, le permite a Macri aplicar a rajatabla el plan sedicioso contra la Constitución: ganar el poder por arrebato, disolver el Congreso y el Senado de un plumazo e intervenir las provincias peronistas rebeldes que no se le sometan.
Las “ondas de paz y amor”, los eructos educados sobre que “el amor vence al odio” y otras extravagancias nos ponen ante el dilema de respetar una elección trucha y un Presidente ilegítimo, y aceptar que quizá (hasta que no se aclare) Daniel Scioli fue enviado al muere en una elección que ya estaba arreglada de antemano.
El presidente Illia jamás pudo sacudirse de los hombros haber asumido el poder con un 23% con el peronismo proscripto.
Macri no está en condiciones de asumir.
Y si lo hace, gobernará desde el debilitado escenario de la trampa.
Vanas ilusiones del té con masas
Explicable después de esta larga batalla angustiante, el cansancio de muchos compañeros y compañeras reclama paz, amor, ternuras, manos en el corazón o despedidas de soltera a la compañera Cristina.
Critica despiadadamente la convocatoria de Hebe de Bonafini.
Exige que no se entre en confrontación abierta con el macrismo.
Olvidados parecen los doce años de sedición y de insultos, de hostigamiento y de gorilismo, de Lanata y Longobardi, de Noticias y Clarín.
Olvidado el golpe mediático del 22 de noviembre por la noche, adjudicándose una victoria que la justicia electoral aún no ha refrendado.
¿Volver a casa bancándose un fraude potencial y que Macri siga tirando fruta y ensalada como si fuésemos carneros?
Por cierto, el combate por la democracia incluye el coraje de hacer respetar los mecanismos democráticos.
¿Es más cómodo irse a casita con la sensación del deber cumplido?
¿”Chau Cris, hasta el 2019″?
¿Y por qué no los Reyes Magos?
Las vanas ilusiones de preservan los avances del Proyecto se confrontan aquí a la tentación de la espera, comiendo té con masas.
Da para telenovela, pero no para Patria.
Da para lagrimita, pero no da para lucha.
Al parecer en las urnas venció el Amor, pero el Odio truchó los resultados.
¿Me quedo mirando la tele, regando las plantas, haciendo fiestitas?
Fraude: La alegre esperanza del avestruz
¿Es pecado llamar gato al gato, perro al perro y fraude a un fraude?
¿Es delito de lesa Patria el reclamar que los mecanismos democráticos y legales sean respetados y que las instituciones no sufran un golpe por arrebato?
La incertidumbre sobre los datos finales del escrutinio hablan a las clara de un sospechoso vacío que nada tiene de psicosis complotista.
Un fiscal del Frente Para la Victoria, Daniel Kozigian, reveló las atrocidades cometidas en cientos de mesas, desaparición de votos, firmas truchas, sufragios fantasmas.
Ante esas denuncias, que se deben presentar ante la CNE desde el lunes, algunos bravos compañeros se dedicaron a la campaña de desprestigio contra el denunciante, a sospechar, a parlotear sobre las declaraciones (por demás endebles y rarísimas) de Tullio, que ya desapareció de los radares.
No es crimen señalar que el fraude debe ser aclarado (si lo hubo) y quienes fueron los responsables.
No es complot anunciar que la violación de las leyes del comicio auguran otras aún más siniestras.
¿Por qué no apelar a las instituciones internacionales, a los veedores de actos democráticos en la ONU o la OEA?
¿O solo el FpV debe mostrar que fue honesto en las PASO?
¿Puede un poder hacerse del poder si subsiste una duda?
¿Por qué tanto apremio por aceptar lo que quizá no haya que aceptar, por ilegal?
La alegre esperanza del avestruz de no ser fusilada porque tiene la cabeza en el pocito es una muy débil defensa para su culo al aire.
¿Quién le teme al recuento de votos?
Estoy dispuesto a perder, si he perdido.
No si me dicen que perdí, como si fuese un bobalicón horrorizado, y me la banque.
Estoy dispuesto a pensar que quienes dijeron el 22 de noviembre por la noche que la diferencia entre Macri y Scioli era de un 9%, ahora se equivoquen como se equivocaron.
Pongo mi corazón en juego que el Gobierno tembló ante la televisión, al ver semejante paliza. Pero el circo dura demasiado, el silencio en este caso no es salud y tarde o temprano se descubrirá la verdad de lo sucedido.
Ya será tarde.
No para pelearla contra un proyecto de capitalismo salvaje.
No para hacerle frente a la miseria que se anuncia.
Será tarde para evitar que pase un delito por la garganta, una vez que se descubra que todo fue una cruel fantochada de golpe mediático.
¿Por qué del Sel cayó en el recuento de votos?
Porque los votos se recontaron.
¿Por qué Macri continúa bajo el título de “Presidente electo” y es recibido por el protocolo oficial, que no puede ignorar que la truchada y la infamia no le otorgan ese título?
¿No querían entrar en el Primer Mundo?
¡Pues, entremos!
Que se investigue como se debe, urna por urna, voto por voto la legitimidad de los resultados del 22.
Y damos vuelta la página.
O alguien tiene miedo de abrir la caja de Pandora y advertir que no era tan victorioso el chancho, como lo pintan.
Si alguna vez se sabrá toda la verdad, que esa verdad sea develada ahora.
La provocación de la verdad
La rara marejada de displicencia, de llamados a la calma y a evitar provocaciones tienen ese raro tufillo de enterrar a un vivo diciendo que está muerto para que se deje de joder con sus reclamos.
Mirar para otro lado, hacerse el distraído, levantar alto la bandera de las despedidas melancólicas. U organizar rifas, o concursos de puteadas esperando los retornos.
Un tango me suena.
Aquel que dice: “De tu país ya no se vuelve/ ni con el yuyo verde/ del perdón”.
Parece que en algunos bravos compañeros ponerle el cascabel al gato se transformaría en una provocación al perro.
Que decir que Mauricio Macri está procesado puede atraernos las iras de sus partidarios.
Que afirmar que su aliada Pando y La Nación pueden sentirse molestos si Hebe de Bonafini vuelve a la ronda de la Plaza de Mayo y planta la bandera de la dignidad que nunca abandonó.
¿Cosa rara, no?
¿O acaso nos han convencido con su maniobra infame que son todopoderosos?
O tal vez nos sigan convenciendo que la impunidad de sus mentiras se transforma en verdad por arte de magia.
Dentro de “convencer” encontramos la palabra “vencer”.
¿Han vencido por maniobras truchas y ahora son dueños de la verdad revelada?
¿Es provocar poner en claro que la lucha que fue retornará porque venció una vez y vencerá de nuevo?
No sirve para nada barrer bajo la alfombra las cenizas de la abuela.
La verdad es siempre provocación ante la estafa.
Sayo que tendrán que ponerse quienes la cometieron o dejaron que se cometiese.
Duro destino les espera en la Historia a quienes trucaron la voluntad del pueblo y ahora reclaman el delicado silencio de los cementerios.
RM/

  • Roberto Mero es periodista y escritor argentino (Buenos Aires, 1958). Vive en París, Francia. Sus artículos fueron publicados en El Porteño, Nueva Presencia, Acción, Redacción, Crisis, Fin de Siglo, La Maga y los diarios La Voz y Página/12. Fue jefe de redacción de la revista Caras y Caretas y corresponsal del diario Nuevo Sur en Israel, la ex Unión Soviética, Rumania, Italia, España y Alemania. Vive en París desde 1989, donde todavía reside, y escribe para L´Humanité, Révolution, France Amerique-latine, Regards y Politis. Autor de Nicaragua: el Cafetal Rojo, la novela Día 24 Marzo y los ensayos Pinochet, Penúltimo round, La Mona Va!, Chile: Ocaso para un Capitán General, Ideología del Ejército de la Revolución, 1810-1820. Se acaba de reeditar Contraderrota. Conversaciones Con Juan Gelman (1 ed 1987, 2ed 2014). En francés es autor de Tango mortel, Moi, le Che y ABChe (1998), un diccionario sobre Ernesto Guevara. Ha producido materiales multimedia sobre temas históricos: Ernesto Che Guevara, la légende (1997), Karl Marx, le Manifeste Communiste et les révolutions de 1848 (1998), Salvador Allende, le Combat d’ un peuple (1998), Femmes, le long chemin (1998), Paris, la Commune et l’assaut du Ciel (1999) y L’ Orage inachevé, Guide des révolutions et de résistances du XXe siècle (2000). Es fundador y director de las ediciones Mémoire.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Zannini pidió abrir las urnas en Córdoba y le dijeron que no

Carlos Zannini, candidato a vicepresidente en la fórmula que encabezó Daniel Scioli, pidió en las últimas horas a la justicia electoral que se abriesen las urnas de la elección del domingo pasado en la provincia de Córdoba, y que se contase voto a voto. El reclamo lo hizo de manera informal ante uno de los magistrados con la más alta competencia en materia electoral y no a través del apoderado del FpV de esa provincia, Martín Fresneda (un cordobés que es secretario de Derechos Humanos de la Nación, y que responde estrictamente al secretario presidencial).

El magistrado que atendió la inquietud del secretario presidencial desestimó el pedido y el recuento definitivo de los votos del balotaje en Córdoba, distrito en el cual Mauricio Macri hizo una gran diferencia por sobre Scioli, se dio por cerrado con un resultado final que dio un aumento de la diferencia ligeramente superior a la que se conoció en el escrutinio provisorio de la fórmula de Cambiemos.

Hasta anoche la justicia ya tenía los resultados definitivos de todos los distritos del país, salvo los de la provincia de Buenos Aires que se estiman que estarán listos mañana. La diferencia en el recuento final a favor de la fórmula Macri-Michetti es del 5,70% de los votos. Cuando se le sumen los resultados de Buenos Aires se estima que esa diferencia se reducirá a la mitad, con lo cual el resultado no será muy diferente al que se conoció el domingo, que fue de 2,8%. El miércoles, en un acto en El Palomar, Cristina de Kirchner había dicho que la diferencia final entre las dos fórmulas sería de apenas un punto, pero por los números hay hasta ahora eso no ocurrirá.

Estas diferencias mínimas entre candidatos ha hecho reflexionar a los oficialismo sobre si no se adelantó Scioli el domingo a cantar derrota cuando la diferencia final fue tan estrecha. Las tradiciones patrias indican que con tan escasa brecha un candidato se resiste a admitir la victoria del otro, denuncia fraude, pide abrir las urnas y pide se posterguen los festejos hasta que se conozca el resultado definitivo. Ese ánimo inspiró seguramente el reclamo de Zannini, en alegato de oreja, ante la justicia.

El pedido del santacruceño-cordobés - que no llegó a formalizarse de manera legal - algo que hubiera requerido el aporte de pruebas y testimonios de presuntas irregularidades - expresó la bronca del oficialismo por la diferencia que sacó Macri en Córdoba - en donde nació Zannini - que de 43 puntos porcentuales, algo así como 920 mil votos de diferencias. Según el oficialismo si José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti no hubieran dando tantas señales a favor de Macri en los últimos días de la campaña, esa diferencia se hubiera achicado y Sciolihubiera podido dar vuelta el resultado. Eso se reflejó en las palabras duras e insultantes que se escuchasen en la noche del domingo en el comando del NH de la calle Bolívar. Se escuchó la palabra "fraude" en esos nerviosos salones pero nadie pudo acercar prueba alguna.

Esta inquina no sólo entre de la Sota y Zannini, que se remonta a enfrentamientos aldeanos que llevan más de 40 años. También prepara el clima para el debate que ya se inició en el peronismo sobre el control de esa formación. De la Sota y Sergio Massa, que caminan hoy con la sigla del Frente Renovador, han proclamado la necesidad de reformar el PJ, desde adentro o desde afuera. La cúpula que conduce hoy Eduardo Fellner se ha juramentado a no dejar acercarse a ese dúo a varios kilómetros de la redonda alzando la acusación de traición de De la Sota al que quieren presentar como el enterrador del peronismo. Esta percepción se cruza con el predicamento que tiene De la Sota en la dirigencia nacional del PJ, pese a que haya jugado a la oposición y que haya avanzado en el acercamiento a Macri, quien ya tiene un acuerdo con él cuya prenda es la designación del nuevo ministro de Turismo Gustavo Santos. Este funcionario ha conducido hasta ahora la Agencia de Turismo de la gobernación De la Sota.

En el recuento final de las 23 provincias que se cerró en las últimas horas no hubo grandes diferencia frente al provisorio. La más notable se registró en Salta, adonde el recuento del domingo se había detenido en el 93% de las mesas. El definitivo sumó el 7% de las mesas faltantes y eso mejoró los votos de la fórmula Scioli-Zannini en un 0,90%. También en Catamarca mejoró Scioli en el definitivo, un 0,17%