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sábado, 23 de julio de 2016

SINCERAMIENTO Y BOMBA A PUNTO DE ESTALLAR LA PRIMERA UNA MENTIRA Y LA SEGUNDA LA BOMBA ES PARA LOS RICOS

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En Argentina con Macri las ciudades y los pueblos, los comerciantes y los asalariados, se encuentran bajo el fuego del plan de destrucción de los neoliberales.
"Sé que han sido meses difíciles para muchos argentinos; comparto el dolor, las angustias, sincerar la economía ha sido muy duro pero nos dejaron una bomba a punto de estallar". Esta falacia de Macri, pronunciada hace pocos días, resume el conjunto de la lógica sobre la que se basa la gran manipulación que logra que este tan evidente bombardeo económico para muchos resulte, ¡todavía hoy!, totalmente invisible... “Sincerar” da idea de que hay una mentira que es necesario desenmascarar. “Bomba a punto de estallar” da idea de una trampa tendida que puede explotar y que todo lo que ocurre de malo hoy es porque esas trampas están detonándose.
Pero si analizamos la información objetiva, de fuentes inobjetables de parcialidad en el sentido de lo que pretendo demostrar, nos daremos cuenta que todo esto, como todo Macri, es una gran mentira y que, en realidad, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dejó las cuentas del Estado en relativamente buenas condiciones y la única trampa que existía era contra los ricos, no contra el pueblo y la Nación.
Los medios son medios, nada más, y depende los fines para los que se utilizan, su legitimidad. En este sentido, toda la política monetaria del kirchnerismo, especialmente en los últimos tiempos, en general es muy poco comprendida en toda su dimensión. En política monetaria el problema no es la emisión, sino a manos de quien va a parar el dinero que se emite: si a manos de los bancos o a manos de los trabajadores y el pueblo. Hoy Macri emite diez veces más que Cristina Fernández de Kirchner, al imprimir títulos de deuda de miles de millones de dólares y pesos. Esos títulos no se emiten para entregárselos a los trabajadores; se emiten para ser entregados a la usura internacional. Son una promesa de vasallaje. Macri es un "bravo" contra el pueblo argentino pero un perro faldero de los banqueros yankis.
En este sentido, la política de desendeudamiento del kirchnerismo no fue una de desendeudamiento absoluto. Fue una de desendeudamiento externo en el sentido de que redujo la ratio de la relación entre PBI y deuda externa, de tal manera de que con el tiempo esa deuda podía seguir reduciéndose. Sí hubo un importante endeudamiento del Estado en pesos. Eso es cierto. Pero si hablamos de pesos las controversia que sucedería en caso de impago sería en suelo naciona, "puertas adentro". Entonces, en un contexto kirchnerista, si resultaran más importantes los derechos humanos de los ciudadanos argentinos que pagarle una deuda a los codiciosos potentados capitalistas acreedores, si resultaran más importantes los derechos a la vivienda, a la digna alimentación y salud, y a la educación, de todos los compatriotas, los acreedores hubieron tenido que enfrentar esta situación en una mucho mayor debilidad. Aquí el Estado hubiera podido imponer eso a un millonario como Macri o como Paolo Rocca (dueño de Techint), como pudo imponerles la estatización de las AFJP para poder garantizar la universalización de un derecho básico como es la jubilación (por eso Rocca desde ese momento -año 2008-  habló de una etapa "confiscatoria"). Pero nunca el Estado Argentino pudo imponerles el default (léase "imprescindible confiscación a los ricos para que todos tengamos derechos") a los tribunales municipales de Nueva York, estrados desde los cuales EEUU negó un concurso de acreedores con casi el 93 por ciento de los mismos, concurso que había legitimado los términos de una manumisión al final trágicamente frustrada por la victoria electoral de un súperalcahuete. Es muy diferente dar la batalla adentro que darla afuera. La ilegitimidad de la injusticia siempre es la misma, pero la legitimidad para hacer la guerra contra ella (porque la injusticia tiene personeros, no es abstracta) hubiera sido muy diferente. ¡Eso es lo que pretendían sincerar a su favor los eternos frustradores de la Argentina Potencia! ¡Esa éra la bomba a punto de explotar que los ricos se sacaron de las manos! Con Macri se trastocó el apotegma kirchnerista de "no pagar la deuda con la sangre del pueblo" por "hacer correr sangre argentina para perpetuar la dominación de la Patria, usando el endeudamiento como estatuto del coloniaje".
Y la sangre argentina no sólo corre hoy como hambre, como la depresión y el shock que ya mató a varios trabajadores del Estado despedidos, como el asesinato de ancianos a los que se les desfinancia (se les niega) la medicación, como la violencia horizontal alimentada por la carestía -lo que se manifiesta en los ascendentes índices de delitos callejeros (de los delitos de guante blanco se ocupa "el mejor equipo en 50 años", contubernio cipayo en el Poder)-, como la bancarrota de la pequeña y mediana empresa y de gran parte de la industria, sino que también corre la sangre cuando el gobierno macrista reprime la lucha reivindicativa, sea a través de medios francos como la policía de uniforme o de medios encubiertos como el accionar de bandas de matones. A la violencia económica se correspondió siempre la violencia política. En ese camino nos está conduciendo Macri. El segundo apotegma, "no reprimir alevosamente la resistencia popular" (porque durante el kirchnerismo hubo numerosas represiones a luchas reivindicativas con víctimas fatales pero también hubo un compromiso desde las más altas esferas del poder político nacional para resolver los conflictos por vías relativamente pacíficas, y de eso es testimonio el caso de Mariano Ferreira, y de otros, donde se procuró generar las condiciones políticas e institucionales para acabar con la impunidad y sofocar el abuso de Poder), se trastoca en el apotegma de "imponer el plan antipatria con toda la violencia necesaria y ejemplificadora". Para ello existe toda una política oficial de refortalecimiento de la lógica represiva, intentando reescribir la Historia -comenzando por resucitar la "teoría de los dos demonios" (los que hacían la lucha armada contra la banda subversiva que tomó el Poder en 1976 son iguales que esos idiotas útiles al servicio del Pentágono)-, garantizando la impunidad de los viejos verdugos, recomponiendo la capacidad represiva del Nuevo Estado Colonia; haciendo cambios legales de gran trascendencia como leyes de arrepentidos e informantes (donde se comercian las penas y se institucionaliza el buchoneo), como el "protocolo de seguridad", como la unificación de la justicia contravencional con la justicia de instrucción, como la centralización de la "lucha contra el narcotráfico" en un grupo de jueces adictos (me refiero al poder central, no a la droga, aunque bien podría ser), como el desmantelamiento de todas las reformas hechas por el kirchnerismo (procuradurías contra la trata y explotación de personas, contra el narcotráfico, contra el delito administrativo, contra la violencia institucional, jerarquización de los fiscales en la investigación e instrucción de las causas, etc.), y como otros cambios en los códigos penales y procesales que no sólo buscan facilitar la violencia represiva, sino además verticalizar el Estado en un régimen cada vez más dictatorial.
El contubernio cipayo
De la misma manera que en la década del treinta hubo una parte del radicalismo que pactó con los que derrocaron a Yrigoyen, hoy hay una parte mayoritaria de políticos del Partido Justicialista que prácticamente está cogobernando con Macri. Es por eso que hasta ahora el ser minoría en las Cámaras no le ha impedido a Macri aprobar las peores leyes de que se tenga memoria: derogación de la Ley Cerrojo (que impedía conceder a los fondos buitres mejor trato que al casi 93% los acreedores que habían aceptado la renegociación) y de Pago Soberano (que impide el pago en otros lugares que los establecidos en ella: Argentina y alternativamente Francia); autorización del nuevo endeudamiento para pagarle a los buitres; aprobación de los dos nuevos miembros de la Corte Suprema; reprivatización del ANSES (Administración Nacional de Seguridad Social) y cercenamiento de los derechos adquiridos por los jubilados; blanqueo de capitales...
Los integrantes de Cambiemos (la alianza electoral de PRO -el partido de Macri- con la Unión Cívica Radical -el partido de Fernando de la Rúa, el presidente que huyó en helicóptero de los techos de la Casa Rosada por la debacle del 2001- y otros partidos menores, con la que Macri a ganó las elecciones), del Frente Renovador (el partido que armó Sergio Massa -que estuvo en el gobierno de los Kirchner- para dividir el voto peronista y colaborar con la victoria de Macri), del Bloque Justicialista (los traidores que se fueron del bloque del Frente para la Victoria) y de otros bloques menores, todos ellos aliados en el cogobierno contra el pueblo, constituyen el contubernio de los cipayos, el contubernio de la antipatria, el contubernio de aquellos que viven del soborno o aceptan el chantaje del gobierno central (que usa el presupuesto federal para extorsionar a las provincias), todos parte de la nomenclatura política de un país gobernado directamente por los EEUU y los CEO's de las corporaciones occidentales.
En este marco se destaca la actitud intransigente de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que se opuso terminantemente al reendeudamiento externo, a la privatización de la ANSES y al blanqueo de capitales que pretende legalizar los dineros mal habidos del "mejor equipo en 50 años". Esta posición política no fue acompañada por la totalidad de las bancadas de diputados y senadores del Frente para la Victoria (alianza electoral que la llevó a la presidencia) aunque sí por una parte importante de las mismas. La impresionante movilización que la fue a respaldar cuando fue citada a declarar en una causa amañada para perseguirla y la importante influencia que tiene en varios estamentos del Estado, principalmente en las cámaras legislativas y en algunos pocos lugares del Poder Judicial, alcanzan como para demostrar que no se encuentra aislada pero sí que su poder es, desde lo institucional, muy limitado como para entorpecer con éxito esta agresión contra el pueblo y la Nación.
El amplio Frente Nacional que debe construirse para unir a la Resistencia contra las bombas de Macri obviamente que excluirá y señalará con el dedo a todos estos traidores, ya condenados para siempre como eso.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Suben precios y retienen mercadería para "cubrirse" de la devaluación

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Puja distributiva. Frente a la promesa del nuevo gobierno de tocar el tipo de cambio, los empresarios formadores se hacen un colchón. Quejas de comerciantes.
El fuego amigo cae sobre el gobierno electo. La expectativas de que el equipo económico cumpla con la devaluación que prometió durante la campaña desató una ola de remarcaciones preventivas que se tradujeron en aumentos de entre 5 por ciento y 10 por ciento. Carne, pan, gaseosas y bebidas alcohólicas, conservas e insumos para la construcción, son algunos de los artículos que se despertaron de una dinámica inflacionaria menor al 2 por ciento mensual y exhibieron en las últimas semanas saltos abruptos de precios.
Referentes del sector comercial aseguran que los proveedores comenzaron a indexar con un dólar a 14 pesos, aún cuando muchas empresas multinacionales traen productos de Brasil, que están más baratos por la devaluación en ese país.
Verónica Solmi, gerenta de la Cámara de Supermercados de Rosario, dijo que "mes a mes tenemos un aumento de aproximadamente del 3 por ciento al 5 por ciento; es más, los mismos precios incluidos en el programa Precios Cuidados cada trimestre fueron aumentando".
La última revisión del programa de administración de precios que creó Axel Kicillof y que el macrismo prometió extender al menos por seis meses, se realizó en octubre. Las subas promedio autorizadas fueron del 2,5 por ciento, aunque con cierta dispersión.
Según la mayoría de las mediciones privadas, luego del salto de precios de inicios de 2014, la inflación comenzó un camino de desaceleración y, durante 2015, se movió a un ritmo anualizado de entre 22 por ciento y 24 por ciento. Pero para Juan Milito, presidente del Centro Unión Almaceneros de Rosario, la tendencia se quebró cuando, luego de la primera vuelta electoral, el actual ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, aseguró que el nuevo gobierno unificaría el mercado cambiario con una cotización del dólar del orden de los 14 a 16 pesos.
"En las últimas semanas, las empresas formadoras comenzaron a indexar a un dólar de 14 pesos, como mínimo, hay una expectativa inflacionaria a partir del salto prometido en la paridad", dijo. Señaló que las marcas líderes de gaseosas y cerveza llegaron con listas de aumentos del 8 por ciento a partir del 1º de diciembre. Explicó que, anticipándose al mayor consumo del verano, las empresas en este rubro, que son además amplias dominadoras del mercado, suben los precios en octubre. "Eso lo hicieron este año pero además le agregaron el incremento de precios a partir del primer día del mes próximo", dijo el referente de los almaceneros.
Desde ese sector, también indicaron que hubo aumentos de enlatados de pescado de hasta 15 por ciento durante noviembre y los vinos, a un ritmo del 7 por ciento. Uno de los rubros que no alteró sus precios fue el de los lácteos y quesos, debido a la sobreoferta del sector.
Carne y pan. Siguiendo la tendencia a la recuperación de los precios ganaderos, la carne vacuna subió en promedio un 15 por ciento en los útimos días. "Hay faltante de stock y un tema climático que provocó que muchos no pudieran sacar la hacienda pero también hay una cuestión especulativa, política, de ver qué pasa", dijo el titular de la Sociedad de Carniceros, José García.
La harina fue uno de los productos que hizo punta en la ola de aumentos especulativos, hace unas semanas. El precio de la bolsa aumentó 70 por ciento en los últimos 20 días y las grasas y margarinas un 35 por ciento en los últimos diez días. "No hay razones objetivas para estos aumentos, nosotros sólo pudimos trasladar entre 10 por ciento y 15 por ciento al precio del pan", indicó el titular de la Asociación de Industriales Panaderos de Rosario, Gerardo Di Cosco. El traslado no fue mayor porque "es un momento en el que las ventas no están tan buenas".
Ferreterías. Sergio Angiulli, de la Cámara de Ferreterías y Afines de Rosario (Cafaros), denunció aumentos especulativos y stockeo de mercadería por parte de las grandes proveedoras de las marcas del sector. Fundamentalmente, en máquinas como taladros, amoladoras y sierras. Desde noviembre, los incrementos llegaron al 20 por ciento.
"En las últimas semanas hubo una remarcación muy grande, en un sector donde los precios ya fueron acompañando la inflación durante todo el año", dijo Angiulli. El empresario indicó que, a pesar de los esfuerzos de los distribuidores locales, las grandes marcas retienen mercadería.
La cámara ya salió fuerte a denunciar maniobras especulativas durante la devaluación de 2014. Ve en este caso un mecanismo bastante parecido. Angiulli aclaró que las firmas que proveen máquinas importan al dólar oficial. "Esta incertidumbre ya provocó un bajón en la actividad", dijo.
En su último informe, el estudio del economista Miguel Bein señaló que en las pocas semanas que restan hasta la asunción del nuevo presidente explicó las subas por "las decisiones de los agentes privados frente a la expectativa de una corrección cambiaria más rápida en una economía altamente protegida". También incluyó el aumento del 4,5 por ciento en la nafta que decidió YPF. Así, "luego de un año en que la inflación se ubicaba en la zona de 1,6 por ciento mensual promedio, los datos de noviembre apuntan a 3 por ciento".
Para muchos empresarios y economistas, esta ola de cobertura merece especial atención, toda vez que se produce en un mes sensible, como es el de diciembre.
Bancos piden sincerar el tipo de cambio
El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, afirmó ayer que el gobierno de Mauricio Macri deberá aplicar un "sinceramiento cambiario" y admitió que las futuras autoridades afrontarán cuestiones "complejas" como la inflación y el desajuste fiscal.
"El ataque a la inflación, el sinceramiento del tipo de cambio, la eliminación de la brecha cambiaria y la corrección del desajuste fiscal, son cuestiones que demandan una atención prioritaria", consideró el presidente de la entidad que agrupa a las entidades financieras extranjeras en el país.
Cesario evaluó, además: "Los recursos del país están intactos y esperando que los pongamos en valor para beneficio de todos" pero se quejó por el "excesivo intervencionismo" del Banco Central.
Dijo que el sistema financiero está "sólido, sin descalces y es optimista" para el corto plazo, pero sus negocios se han "deteriorado" debido al "excesivo intervencionismo" del Central.
Si bien el panorama que avizoran los banqueros es alentador por futuras políticas más liberales, sostienen que el sistema financiero está sujeto una tasa tributaria efectiva real que se ubica entre el 65 y el 70 por ciento, con una inflación anual que "roza el 30 por ciento".
Recurso contra el BCRA. En tanto, ABA presentará un recurso administrativo en rechazo a la resolución del Banco Central que obliga a las entidades financieras a desprenderse de dólares.
Así lo informó Cesario, en el marco de un encuentro en el que se quejó por que las regulaciones de la autoridad monetaria "impide nel desarrollo del sector".
La decisión de ABA se dio a conocer días después de que la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba, de capitales nacionales) informara su decisión de presentar una demanda por vía judicial.
Diferentes banqueros admitieron que el trámite deberá ser de rápida resolución y expresaron su confianza en que a partir del 10 de diciembre, si Alejandro Vanoli deja la presidencia del BCRA, es probable que se deje sin efecto la resolución.
Camioneros van por un bono
El Sindicato de Camioneros que lidera Hugo Moyano, le reclamó ayer a las empresas de esa actividad de los servicios, el pago de un “adicional de 8.000 pesos no remunerativos y por única vez” para afrontar gastos por el inicio del próximo periodo escolar. Así lo difundió el gremio en una nota en que la consideran que que la atención al reclamo “descartará cualquier tipo de de conflicto que pueda afectar la paz social y el buen diálogo hoy vigente”.