El guerrillero salteño que luchó por la independencia y dio
su vida como parte de su enfrentamiento contra el imperio español y las
oligarquías porteña y salteña. Que los representantes de la entrega
actual de la Argentina a los EEUU, responsables de generar más de un
millón de nuevos pobres para enriquecer, entre otros, a las élites de
Buenos Aires y Salta, “homenajeen” a Güemes es una burla a todos los
argentinos, solo entendible por el grado de ignorancia a la que tienen
sometida a una parte del pueblo, a través de medios de estupidización
masiva que infectan con sus mentiras a diario las mentes de millones de
personas en los hogares de nuestro país.
Hace unas semanas se debatía en torno a la celebración del feriado
del 17 de junio. Los grandes medios se deleitaban sobre la inclusión de
un feriado más en el calendario, anteponiendo el sentido común
hegemónico que exacerba la implicancia negativa que tiene esto.
De esta manera quedaba desdibujado el personaje central del la fecha,
el General Martín de Güemes, héroe popular de la Guerra de la
Independencia. Era de esperarse que desde los medios de Buenos Aires la
mención del personaje y su validez histórica queden reducidas a una
disputa por el calendario. El diario La Nación con un modo pedagógico de
características mitrista destacaba la gesta resistente de Güemes
durante las guerras de la independencia, además sostenía, “Bajo su
mando, las ciudades de Salta y Jujuy y su campaña defendieron al resto
de la Argentina sin ayuda exterior”. Vale mencionar que la idea de
Argentina como tal no figuraba en el ideario de Güemes ya que aún la
nominación del país y la delimitación de los límites lejos estaban de
adquirir su configuración actual.
La clase política vernácula no queda ajena a esta discusión. Dentro de
los políticos que aparecen como impulsores de la celebración figuran el
senador salteño Juan Carlos Romero y el gobernador Rodolfo Urtubey quien
agradeció tanto al Congreso de la Nación como al Presidente por
promulgar la ley. El gobernador caracteriza la gesta de Güemes de manera
similar a la narración histórica que propone el diario La Nación, en
declaraciones sostiene que Güemes “simboliza a toda este rincón de la
Patria, también a los jujeños, tucumanos, santiagueños, catamarqueños,
riojanos”.
Entre la farsa y la falta de respeto con las que los medios dedican
su tiempo a bastardear la figura de Güemes deambula la ideología
política de los funcionarios de turno.
Sin embargo, este cuadro de situación es seductor para la
construcción de razonamientos que limiten con la historia contrafáctica.
A partir de esto es tentador realizar algunas preguntas disparadoras
¿Personajes políticos mencionados anteriormente hubieran acompañado a
Güemes en su gesta, hubieran desafiado el poder de Buenos Aires cuya
clase gobernante ponía piedras al proceso libertador?
Pero estas preguntas no deben ser vistas como un planteo meramente
histórico sino que forman parte del debate político del presente.
Nuevamente con el caso Güemes la política pasa a ser la historia del
presente como diría Arturo Jauretche, la discusión y justificación del
feriado y los actores que estuvieron detrás de su sanción nos permiten
pensar desde el presente el pasado.
Jorge Enea Spilimbergo en el artículo “Güemes y la ‘gente decente’ de
Salta” menciona que Güemes a diferencia de Artigas obtuvo el indulto
póstumo del Partido Unitario y esa gloria póstuma servía para tapar el
asesinato de Güemes por parte de la oligarquía salteña. Al calor de los
acontecimientos uno podría inferir que el Partido Unitario condecoró al
nuevamente al General.
Entre el bazar de diferencias que se podrían mencionar entre Güemes y
el Partido Unitario del ayer y el de hoy, podríamos aludir que con el
asesinato de Güemes quedaba clausurada definitivamente la pérdida del
territorio Alto Perú, al que hoy conocemos como Bolivia. Esto se daba
por dos motivos, con el crimen de Güemes se pierde un actor fundamental
cuyo ascendente en la región y capacidad de cohesión comunitaria
generaban lazos de comunicación estables con las autoridades
altoperuanas, en segundo lugar porque el Partido Unitario que gobernaba
Buenos Aires no contemplaba un futuro en común entre el Alto Perú y el
Río la Plata, para el Partido Unitario los altoperuanos eran parte de la
casta del chocolate. Con lo cual es posible rastrear la persistencia de
esta concepción de rechazo a la región del Alto Perú por parte del
diario La Nación presentando a Güemes como un sujeto ajeno a la
geografía y la idiosincrasia del Alto Perú.
Un segundo elemento de las diferencias entre Güemes y el Partido
Unitario es la política económica impulsada por el liberalismo unitario
del puerto, de tendencia libremercadista y que propiciaba la eliminación
de barreras aduaneras, la consecuencia directa de esta política implicó
la destrucción de las industrias locales e indirectamente significó la
emergencia de un actor social que acompañó todo proceso de resistencia
ante el avance del liberalismo a lo largo del siglo XIX y XX y de forma
contemporánea nutrió la base social de Güemes: asistimos al nacimiento
de la política gaucha.
A lo largo de su historia el Partido Unitario se identificó con
políticas antinacionales en las que se antepuso el interés de una clase
por sobre el conjunto de los intereses de las mayorías. Martín de Güemes
va a poner en discusión esta orientación del Partido Unitario, no por
su linaje de procedencia precisamente ya que el General provenía de la
alcurnia salteña, sino por ser lo suficientemente flexible en su
construcción política en un momento donde la patria se lo demandaba. El
tenor de la lucha nacional encarnada por Güemes inevitablemente contiene
un alto predicamento social revolucionario. En este punto su ideario
emula al de Bolívar, libertador que debió modificar su posición ante la
realidad social de su entorno y comprendió que la cuestión nacional -es
decir la lucha por la soberanía- solo era posible en la medida en que
sea acompañada por una política redistributiva en la base social que lo
escoltaba.
El Partido Unitario al sabotear el proceso independentista, al dar la
espalda al pueblo del antiguo Virreinato priorizando sus intereses
sobre el resto de los sectores populares obligaba a Güemes a
resguardarse en los sectores plebeyos de Salta. Esto implicó un cambio
de escala en el proceso independentista, de una guerra nacional a una
guerra social, donde el origen de la lucha nacional que motivó la
emergencia de Güemes debía radicalizarse; de la lucha por los derechos
políticos se pasó a la revolución agraria y a una política distributiva.
A partir de estos acontecimientos la oligarquía salteña firma el
certificado de defunción al General.
La flexibilidad del pensamiento político de Güemes le otorga dotes de
estratega y de creador, en este punto, el General como otros
libertadores hace gala de la frase “o inventamos o erramos”. El gaucho
Güemes de formación militar clásica parte de un Ejército de línea
regular debe acomodar su táctica militar a un escenario particular ante
un enemigo numéricamente y materialmente superior. De esta manera
promueve una guerra de guerrillas gaucha, todo un desafío a la lógica y
tradición militar de la oligarquía salteña. Al modificar la táctica y al
priorizar la guerra de guerrilla, Güemes otorga centralidad al gaucho y
a su cultura de resistencia.
El breve recuento de diferencias entre el Partido Unitario y el
accionar de Güemes nos incita a reflexionar en qué medida Güemes para el
Partido Unitario es efectivamente un héroe que forma parte de su
panteón próceres. Surgen las cavilaciones sobre hasta qué punto el
Partido Unitario del presente tiene intenciones de reivindicar la
revolución agraria impulsada por Güemes. El Partido Unitario de ayer
cuando condecoraba a Güemes y el Partido Unitario del presente cuando
decide promulgar el feriado en honor al libertador no hacen otra cosa
que cristalizar su rebeldía y propinarle un abrazo de oso con el
objetivo de despojarlo de lo que más le duele al Partido Unitario: la
justicia social que Güemes brindó a su base. Al arrojar a Güemes al
bronce se esconde el deseo de la oligarquía de pensar en una Patria cada
día más chica. Pero tarde o temprano le espera a la oligarquía una
nueva emboscada de la Patria Gaucha.
Fuente:
http://agenciapacourondo.com.ar/militancia-590184/19769-una-nueva-falsificacion-de-gueemes-por-parte-del-partido-unitario